La crisis en la Cuenca petrolera se profundiza, con consecuencias devastadoras para la economía regional y miles de trabajadores afectados. Según Carlos Gómez, secretario adjunto del Sindicato del Petróleo, Gas y Energía de Chubut, en diálogo con Radio del Sur 97.1, la situación es crítica: «La crisis es realmente muy preocupante. Nadie va al tema de fondo».
El principal problema radica en la demora en los pagos a empresas contratistas por parte de las operadoras YPF y PECOM, correspondientes a los haberes de junio, aguinaldo y ajustes retroactivos. «Nos hemos encontrado vencido el cuarto día del mes de julio, hace rato ya, más de 20 días atrás, que las contratistas no pudieron hacer frente a estas erogaciones», afirma Gómez. Esta situación ha llevado a la retención de servicios y a la desaparición de 5000 puestos de trabajo, principalmente a través de retiros voluntarios: «En Santa Cruz y Chubut, 2500 retiros en cada provincia, esto totaliza 5000 puestos de empleo que salieron del mercado».
La falta de pagos se atribuye al incumplimiento de las operadoras en el reconocimiento de facturaciones de servicios prestados. «Las operadoras son responsables de los inconvenientes que generan las contratistas», señala Gómez, quien además denuncia que «las operadoras toman los tiempos que le otorga la central en Buenos Aires y acá que la gente espere».
El impacto económico es catastrófico. Gómez estima que la pérdida de 5000 puestos de trabajo de petroleros privados representa «15.000 millones de pesos por mes que dejan de circular en el circuito comercial de Comodoro Rivadavia». Si se considera el impacto en otros gremios y sectores relacionados, la cifra asciende a «entre 25 y 30.000 millones de pesos por mes».
«Se acaba de ir de la ciudad 11 millones de dólares por mes. 150 millones de dólares al año que dejaron de circular. Solo con petroleros privados», concluye Gómez.





