Un buque con bandera de Islas Marshall y tripulación china fue atacado el pasado lunes en inmediaciones del estrecho de Ormuz, según confirmó este viernes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian.
Hasta el momento no trascendieron reportes oficiales sobre víctimas o personas heridas a bordo de la embarcación, aunque el episodio volvió a encender la preocupación internacional por la seguridad marítima en una de las rutas comerciales más sensibles del planeta.
La OMI alertó por miles de marinos atrapados
En medio de la escalada de tensión, el secretario general de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, pidió reforzar el diálogo y el multilateralismo para evitar que el conflicto siga afectando al transporte marítimo internacional.
Durante la Convención Marítima de las Américas, realizada en Panamá, Domínguez expresó su preocupación por el impacto humanitario de la crisis y aseguró que actualmente hay miles de trabajadores marítimos afectados por la situación.
«Tenemos aproximadamente 20.000 marinos oficiales atrapados y unos 1.500 buques que no pueden navegar de manera segura mientras continúe el conflicto», advirtió.
El titular de la OMI remarcó además que el organismo mantiene conversaciones con todos los países involucrados en la crisis, incluidos los estados del Golfo y Estados Unidos, con el objetivo de reducir las tensiones y garantizar la normal circulación marítima.
En la misma línea se expresó Gerardo Bósquez, quien sostuvo que el diálogo es clave para «tender puentes» y evitar una profundización del conflicto en la región.
La Convención Marítima de las Américas, desarrollada entre el 7 y el 8 de mayo, reunió a representantes de unos 40 países y se consolidó como uno de los principales espacios de cooperación y negocios vinculados al sector marítimo en la región.





