La Cámara en lo Penal local confirmó por unanimidad la sentencia condenatoria de primer grado contra Sergio Britos, chofer de colectivos, por el homicidio culposo de Amanda González. La decisión se tomó tras la audiencia de impugnación realizada el 18 de febrero, donde la defensa solicitó la absolución, calificando la sentencia anterior de «arbitraria». Sin embargo, la fiscal Cecilia Codina abogó por mantener la condena.
Los jueces sostuvieron que la jueza Tassello actuó correctamente al requerir precisiones a la acusación y que la prueba presentada no respaldaba la versión de la defensa. Se determinó que el impacto que causó la muerte de González fue con la parte frontal izquierda del colectivo, y se descartó que la conducta de la víctima pudiera liberar de responsabilidad a Britos. La sentencia incluye 3 años de prisión en suspenso y reglas de conducta.
El veredicto fue leído por la jueza Mónica García en una audiencia semipresencial, con la presencia del hijo de la víctima por videoconferencia.





