Un tribunal dictó una condena determinante contra un integrante del Servicio Penitenciario Federal (SPF), hallado culpable de abuso sexual simple doblemente agravado. El fallo, impulsado por el equipo de género de la Fiscalía, cierra un proceso judicial iniciado en 2023 tras hechos ocurridos en el ámbito de convivencia del imputado con la víctima, una niña de apenas 13 años.
La justicia dio por acreditado que el agresor, quien es primo de la madre de la menor, aprovechó su posición de autoridad y los momentos de soledad en la vivienda familiar para vulnerar la integridad de la niña. El tribunal hizo especial hincapié en la asimetría de poder: el condenado, en su rol de funcionario público, no solo se aprovechó de la edad y de un estado de convalecencia de la víctima, sino que además intentó imponer un pacto de silencio sobre los hechos.
La pieza clave del juicio fue el testimonio de la menor en Cámara Gesell. Los magistrados destacaron la coherencia y solidez del relato, que se mantuvo inalterable desde la denuncia inicial ante sus padres hasta el debate oral. La calificación legal aplicada contempla los agravantes por la minoría de edad de la víctima y el aprovechamiento de la convivencia, enviando un mensaje contundente sobre la responsabilidad institucional y familiar de quienes deben proteger, y no vulnerar, los derechos de las infancias.





