Tras recibir la aprobación ambiental de la provincia, Jaguar Uranium comenzó las tareas en el sector Guanaco. El yacimiento es considerado uno de los reservorios de uranio y vanadio más importantes de Argentina.
La actividad minera vuelve a ser foco de atención en el interior provincial. La compañía canadiense Jaguar Uranium oficializó el inicio de sus tareas de exploración en el área denominada «Guanaco», un sector clave dentro del ambicioso proyecto Laguna Salada, ubicado en la meseta central de Chubut. La puesta en marcha de los trabajos se concretó tras la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) por parte del Gobierno del Chubut, un trámite que, según la empresa, se resolvió antes de los plazos previstos.
El proyecto Laguna Salada no es menor en escala: abarca una superficie total de 230.000 hectáreas. Dentro de este vasto territorio, el sector Guanaco ha sido identificado como prioritario debido a estudios geológicos previos que indican la presencia de mineralización de uranio y vanadio muy cerca de la superficie. Esta característica es la que más entusiasma a los inversores, ya que reduciría drásticamente los costos operativos en comparación con las minas subterráneas tradicionales.
El plan de trabajo en la meseta
La hoja de ruta de la firma canadiense incluye una serie de tareas técnicas de alto impacto en el terreno. Se prevé la realización de estudios geofísicos, perforaciones y tomas de muestras superficiales, además de la logística necesaria que implica la apertura de caminos y la instalación de campamentos para el personal.
Un punto fundamental de esta etapa será la reinterpretación de la información histórica. La empresa trabajará sobre datos recolectados desde la década de 1970 por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y otras operadoras que pasaron por la región, buscando actualizar el potencial real del yacimiento con tecnología moderna.
Un recurso estratégico en el mapa global
El avance de este proyecto se produce en un momento de alta demanda internacional de uranio. La transición hacia energías con bajas emisiones de carbono ha reactivado el interés por la energía nuclear en todo el mundo, posicionando a las reservas de Chubut como un activo estratégico.
Desde Jaguar Uranium destacaron que cuentan con el respaldo financiero necesario para sostener las campañas de exploración durante los próximos años. Si bien la autorización vigente se limita estrictamente a la fase exploratoria (determinación de cantidad y calidad del mineral), su inicio reactiva el debate sobre el modelo productivo de la provincia y el aprovechamiento de sus recursos minerales en un contexto de necesidad energética global.





