En un movimiento estratégico para ordenar las cuentas públicas y combatir el ausentismo, el Gobierno de Chubut puso en vigencia un nuevo régimen de licencias que impactará directamente en el esquema de cobro de los trabajadores estatales. A través del Decreto N° 508, firmado por el gobernador Ignacio Torres y el ministro Victoriano Eraso Parodi, la provincia estableció límites estrictos a la percepción de haberes íntegros, introduciendo reducciones salariales para quienes atraviesen períodos de enfermedad o asistencia familiar de corta duración.
La medida, que ya rige en todas las dependencias de la administración pública provincial, estipula que las licencias por enfermedad de corta evolución —aquellas de hasta tres días por vez— tendrán un tope de 30 días por año calendario. Sin embargo, el sueldo completo solo estará garantizado durante los primeros 20 días de inasistencia; una vez superado ese plazo, los 10 días restantes se liquidarán al 50% de su valor, lo que representa un fuerte incentivo para el retorno a la actividad.
El alcance de este ajuste no se limita solo a la salud del trabajador, sino que endurece las condiciones para el cuidado de parientes. El nuevo marco legal restringe estas ausencias a un máximo de 20 días anuales para la atención de hijos menores de edad y apenas 10 días para otros integrantes del grupo familiar. Para dar cumplimiento a esta normativa, el Estado exigirá la presentación de declaraciones juradas actualizadas que acrediten los vínculos declarados por cada empleado.
Un punto crítico de la reforma es su vinculación con el régimen de vacaciones. El texto actual sustituye normativas previas para establecer que aquellos agentes que acumulen más de 30 días de inactividad por enfermedad, atención familiar o licencias sin goce de haberes, sufrirán una quita proporcional en sus días de descanso anual, vinculando el derecho al ocio con la prestación efectiva de servicios.
No obstante, el decreto contempla excepciones por razones humanitarias y de salud pública. Las enfermedades oncológicas, las patologías crónicas reagudizadas y aquellas consideradas «poco frecuentes» quedan fuera de cualquier recorte, manteniendo el derecho al goce íntegro de haberes para proteger a los trabajadores en situaciones de vulnerabilidad extrema. En cuanto a las licencias de larga evolución, el sistema mantendrá el año completo de salario total antes de proceder a cualquier reducción, siempre bajo auditoría médica oficial.





