El Gobierno del Chubut encabeza un operativo de dimensiones extraordinarias para combatir múltiples focos de incendio que mantienen en vilo a la región cordillerana. Con el apoyo de brigadistas provenientes de diversas provincias, maquinaria pesada y una flota de medios aéreos, las autoridades trabajan a contrarreloj en un escenario marcado por las altas temperaturas y la compleja geografía del terreno. Según el último reporte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, si bien se han logrado avances significativos en algunos sectores, la situación sigue siendo crítica en áreas clave como el Lago Cholila y el Parque Nacional Los Alerces.
En la zona de Puerto Patriada, el incendio que se originó a principios de enero ha sido finalmente contenido, aunque los brigadistas mantienen una vigilancia extrema sobre un sector activo. Durante las últimas jornadas, el personal ha concentrado sus esfuerzos en el área conocida como “Tinelli”, donde se refuerzan las líneas cortafuegos con el apoyo de aviones hidrantes y helicópteros. El clima, con temperaturas que rozaron los 25 grados y vientos moderados, ha permitido realizar tareas de enfriamiento en puntos críticos como El Coihue y La Burrada, evitando que las llamas recuperen terreno sobre el bosque nativo y las áreas implantadas.
Por otro lado, el panorama en el Lago Cholila presenta una de las mayores dificultades operativas debido a la pendiente del terreno y la densa vegetación. En la desembocadura del Río Tigre, el fuego continúa activo y ya ha consumido cerca de 180 hectáreas de bosque nativo, generando focos secundarios que desafían las líneas de contención. Ante esta complejidad, se ha dispuesto el traslado de brigadistas por vía aérea hacia las zonas más inaccesibles, sumando refuerzos de combatientes de Entre Ríos para este sábado, quienes trabajarán junto a la flota de aviones anfibios y helicópteros con helibalde del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
En el Parque Nacional Los Alerces, la magnitud del siniestro es alarmante, con una superficie afectada que se estima en más de 16.700 hectáreas. Allí, las tareas se centran en la reducción de puntos calientes y la construcción de fajas defensivas mediante el uso de maquinaria vial para proteger el área de Villa Lago Rivadavia. Como contrapunto positivo, el foco detectado recientemente en el barrio El Coirón, en Esquel, ha sido controlado tras afectar pastizales. Sin embargo, las autoridades provinciales mantienen la guardia alta y advierten que el despliegue continuará siendo total hasta asegurar cada uno de los perímetros afectados por uno de los operativos más importantes de la temporada.





