La medida ya está vigente y busca terminar con las idas y vueltas burocráticas cuando se termina un contrato laboral. Las claves del nuevo sistema que agiliza los trámites tanto para empleados como para empresas.
Terminar un ciclo laboral ya no va a implicar esperar semanas por un papel firmado. A través de la Resolución General 5848/2026, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) implementó formalmente el certificado de trabajo electrónico. Este cambio clave, enmarcado en la Ley de Modernización Laboral, digitaliza por completo el documento que las empresas deben entregar a sus empleados al finalizar un contrato, unificando el trámite en todo el país.
El nuevo sistema promete simplificar la vida de ambas partes mediante un esquema rápido, práctico y 100% digital:
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Para los empleadores: Ya no necesitan firmar el documento de puño y letra. Ahora generan el formulario (F.984) desde el sistema «Simplificación Registral» y lo validan usando su Clave Fiscal (con nivel de seguridad 2 o superior). Aunque el formato digital pasa a ser la regla, se mantiene la opción física en duplicado para quienes todavía prefieran el papel.
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Para los trabajadores: El acceso es inmediato. Quienes necesiten consultar o descargar su certificación pueden hacerlo directamente desde la web del organismo, ingresando a «Trabajo en Blanco». La gran novedad es que también estará disponible a través del Home Banking del banco donde cobraban el sueldo.
Validación exprés con código QR
Para evitar fraudes y agilizar las comprobaciones, el Certificado Digital de Ingresos Laborales (CDIL) incluirá un código QR. De esta manera, si un tercero —como un banco para otorgar un crédito o una nueva empresa— necesita verificar los ingresos de los últimos seis meses de una persona, podrá escanear el código y validar la autenticidad de los datos al instante desde cualquier celular.
El sistema funciona de forma automática cruzando los datos de altas, bajas y declaraciones juradas de la base de datos oficial. La única excepción a la regla digital serán los contratos previos a julio de 1994, cuyos registros se deberán seguir confeccionando de manera manual con los libros de sueldos históricos.
La normativa ya entró en vigencia este lunes 18 de mayo y derogó los esquemas anteriores para evitar grises legales. Para ayudar en la transición, ARCA ya puso a disposición los manuales de usuario dentro de sus micrositios web, apostando a un sistema con menos presencialidad y cero trabas administrativas.





