La Municipalidad de Comodoro Rivadavia intervino ante un incidente ambiental registrado en Km. 5, luego de que Nico, el perro, cayera en una instalación que contenía restos de petróleo. Tras una inspección, equipos técnicos municipales detectaron estructuras antiguas en estado de abandono, filtraciones y otros indicios de afectación ambiental.
A partir de la situación, personal de la Subsecretaría de Ambiente realizó un relevamiento del sector para conocer las condiciones actuales de las instalaciones y determinar las acciones necesarias.
La secretaria de Gobierno, Modernización y Transparencia, Jordana Mrla, explicó que el lugar pertenece a la empresa Petroquímica y cuenta con una antigua instalación vinculada a la actividad hidrocarburífera.
«Se trata de una instalación antigua que actualmente está desmantelada y es considerada un pasivo ambiental. Es una situación de gravedad que tiene que ser atendida de manera pronta», sostuvo la funcionaria.
Durante la inspección se encontraron varias bateas de aproximadamente cinco metros por cinco metros y unos 60 centímetros de profundidad, construidas con restos de antiguos tanques. Según el relevamiento municipal, algunas presentan filtraciones y también se encontraron restos de animales de antigua data.
Desde el Municipio consideraron que las condiciones observadas requieren una intervención ambiental y la adopción de medidas de saneamiento.
Ante este escenario, se dispuso notificar formalmente a la Provincia, debido a las características del área y al régimen de concesión que requiere la participación de la autoridad provincial. «En el transcurso de la mañana hemos instruido a que se curse la notificación a la Provincia», confirmó Mrla.
La funcionaria señaló además que el episodio vuelve a poner en agenda la situación de distintos pasivos ambientales que permanecen en diferentes sectores de Comodoro Rivadavia como consecuencia de décadas de actividad hidrocarburífera.
En este sentido, remarcó que antes de determinar eventuales sanciones es necesario establecer las responsabilidades correspondientes y conocer la situación actual de las empresas vinculadas a las instalaciones.
Mrla también hizo hincapié en el riesgo que representan las áreas asociadas a la actividad hidrocarburífera y pidió respetar los cercos y alambrados existentes. «Los yacimientos son zonas de riesgo, son zonas de peligro», advirtió.
Además, sostuvo que «los alambrados y cercos perimetrales no deben ser vulnerados para acceder a sectores costeros o recreativos».
Refuerzo del área de Ambiente
En paralelo, la Municipalidad informó sobre el fortalecimiento de la Subsecretaría de Ambiente, que actualmente se encuentra bajo la conducción del licenciado en Protección y Saneamiento Ambiental Alejandro Tula, quien cuenta con experiencia en la administración municipal y trayectoria vinculada al sector hidrocarburífero.
Según explicó Mrla, su incorporación busca reforzar la capacidad técnica del área y acelerar los procesos de intervención frente a problemáticas ambientales.
Entre las herramientas que se pretende potenciar se encuentran los sistemas digitales y de información geográfica, que permitirán mejorar el seguimiento, registro y gestión de los distintos puntos con afectación ambiental dentro del ejido urbano.
Desde el Municipio indicaron que la intervención en Km. 5 forma parte de un trabajo más amplio destinado a identificar, relevar y gestionar los pasivos ambientales existentes en la ciudad, en coordinación con organismos provinciales y los responsables de cada uno de los sitios.





