El abogado defensor Alejandro Varas, dialogó con Radio del Sur 97.1, y explicó que la ampliación de la junta médica fue solicitada por la defensa para profundizar distintos aspectos relacionados con las lesiones detectadas en el cuero cabelludo del niño y determinar con mayor precisión su origen.
Una nueva instancia pericial volvió a abrir el debate en torno a la muerte de Ángel López. Tras una reunión realizada entre médicos forenses de Comodoro Rivadavia, Trelew y Puerto Madryn junto al médico legista Federico Segura, propuesto por la defensa de Michael González, surgieron diferencias de criterio que podrían derivar en una nueva evaluación pericial.
«El niño presentaba lesiones en el cuero cabelludo, pero no existía evidencia externa de golpes. No había cortes ni chichones, y ninguno de los médicos que lo atendieron pudo observar signos visibles de traumatismos», sostuvo Varas.
El letrado recordó que la historia clínica y los estudios realizados durante la internación de Ángel planteaban interrogantes que, a criterio de la defensa, justificaban una revisión más exhaustiva de las conclusiones iniciales.
«Había elementos que nos obligaban a profundizar el análisis. El informe histopatológico hablaba de lesiones con una evolución de hasta 12 horas y también mencionaba que podían tener un origen térmico o mecánico», explicó.
Varas indicó además que el perito de parte, Federico Segura, planteó la necesidad de analizar otras posibles causas para las infiltraciones detectadas en el cuero cabelludo, entre ellas complicaciones derivadas del delicado estado clínico que atravesaba el menor.
«Existía la posibilidad de que estas lesiones no fueran necesariamente producto de golpes. Nuestro perito planteó que, en determinadas condiciones médicas, podían producirse infiltraciones por otros mecanismos que debían ser evaluados», señaló.
Uno de los puntos que también analiza la defensa está relacionado con la realización de estudios neurológicos durante la internación. Según explicó Varas, a Ángel se le colocaron electrodos en dos oportunidades para efectuar electroencefalogramas debido a las dificultades técnicas que generaban los equipos de asistencia que lo mantenían con vida.
«No afirmamos que los electrodos hayan generado las lesiones. Lo que sostenemos es que, dadas las condiciones clínicas particulares del niño, había aspectos que merecían ser investigados y descartados científicamente», aclaró.
Sin embargo, la principal novedad surgió tras la reunión realizada esta semana entre los especialistas. El abogado confirmó que el informe elaborado por los médicos forenses de Chubut no fue firmado por el perito propuesto por la defensa.
«Cuando un perito no firma un informe conjunto es porque va a elaborar un dictamen propio, en disidencia con las conclusiones alcanzadas por los demás profesionales», explicó.
Varas reveló que ya fue presentado el informe de la junta médica, aunque aclaró que todavía no tuvo oportunidad de analizarlo en profundidad. No obstante, confirmó que Federico Segura no acompañó las conclusiones de los médicos forenses provinciales y que elaborará un informe independiente.
«Todavía no pude leer el contenido completo, pero lo que sí puedo adelantar es que nuestro perito no firmó el informe y presentará su propia evaluación», afirmó.
Ante este escenario, el abogado señaló que el Código Procesal prevé mecanismos para resolver las discrepancias entre especialistas.
«Cuando existen opiniones periciales contrapuestas, la normativa contempla la posibilidad de recurrir a una tercera opinión para intentar resolver las diferencias», indicó.
De esta manera, el expediente suma un nuevo capítulo en una investigación que continúa generando controversias sobre las circunstancias que provocaron la muerte de Ángel López y sobre la interpretación de las pruebas médicas incorporadas a la causa.




