La fiscalía determinó que los consumos del ex jefe de Gabinete y su esposa aumentaron de forma exponencial tras su ingreso a la función pública. Con abultados pagos en efectivo y compras de inmuebles sin justificar, el exfuncionario dispone de 15 días para ratificar el origen de sus fondos.
Una exhaustiva reconstrucción patrimonial efectuada por el Ministerio Público Fiscal puso contra las cuerdas al ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El fiscal federal Gerardo Pollicita emitió un requerimiento formal para que el exfuncionario justifique el origen de sus bienes y estilo de vida, tras detectar severas inconsistencias entre sus ingresos lícitos declarados y el nivel de gastos desplegado junto a su cónyuge, Bettina Angeletti.
De acuerdo con el dictamen judicial, la fiscalía analizó al matrimonio como una «unidad económica de hecho» y descubrió un salto desproporcionado en sus erogaciones. Mientras que al cierre de 2023 la pareja registró gastos anuales por $1,8 millones, apenas un año después —ya asentado Adorni en la gestión pública— esa cifra se disparó a más de $113 millones en 2024, alcanzando los $122,5 millones durante 2025.
Inmuebles, vehículos y pagos masivos en billetes verdes
El cotejo realizado entre el inicio de la gestión de Adorni y mediados de 2026 reveló egresos globales por $272.820.832,20 y USD 402.578,12. El dato que más llamó la atención de los investigadores es la modalidad de pago: de la suma gastada en divisa norteamericana, USD 374.081,66 se abonaron directamente en efectivo y solo un porcentaje mínimo transitó por los canales bancarios.
Entre los desembolsos extraordinarios señalados por la fiscalía sobresalen:
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La compra de una camioneta Jeep Compass en marzo de 2024 por $21,5 millones (abonada mayormente en efectivo).
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La adquisición de un lote en el Country Indio Cuá por USD 120.000 y su posterior refacción integral por USD 245.000 en billetes estadounidenses.
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La adquisición del 50% de una propiedad en la calle Miró, viajes al exterior y costosos gastos corrientes en educación y expensas.
Al contrastar la masa total de egresos frente a los sueldos percibidos por Adorni en el Estado y los ingresos de su esposa vinculados a proveedores ($229,7 millones en conjunto), la fiscalía contabilizó un desfase sin justificar de más de $43 millones y la totalidad de los USD 402 mil gastados, dado que ninguno de los dos percibió haberes en moneda extranjera.
Sospechosas rectificaciones en las declaraciones juradas
El expediente judicial también dejó expuestas serias irregularidades en los documentos presentados ante la Oficina Anticorrupción (OA). En un principio, el ex vocero y jefe de ministros declaró apenas USD 42.500 bajo el concepto de «créditos». Sin embargo, una vez que la investigación judicial se puso en marcha, presentó rectificaciones tardías elevando su tenencia en efectivo a USD 513.000 al cierre de 2023, alegando una supuesta «venta de activos».
Para el fiscal Pollicita, estas correcciones no responden a errores menores, ya que la tenencia declarada se multiplicó por diez sin aportar documentación probatoria ni respaldo en la Comisión Nacional de Valores. Por orden del juez Ariel Lijo, comenzó a correr el plazo legal de 15 días hábiles para que Adorni pruebe fehacientemente la procedencia de las divisas y demuestre que no incurrió en un enriquecimiento ilícito durante su paso por la función pública.




