El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la pobreza alcanzó al 28,2% de la población durante el segundo semestre de 2025, mostrando una disminución respecto a períodos anteriores, aunque todavía impacta de lleno en millones de argentinos.
Según los datos oficiales, esta situación alcanza al 21% de los hogares en los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares. En términos absolutos, se traduce en alrededor de 2,1 millones de familias y unas 8,5 millones de personas que no logran cubrir sus necesidades básicas.
El informe también expone la brecha entre ingresos y costo de vida. En promedio, los hogares en situación de pobreza percibieron ingresos por $783.493, muy por debajo de los $1.219.130 necesarios para cubrir la Canasta Básica Total.
En cuanto a la indigencia, el indicador se ubicó en el 6,3% de las personas —unos 1,9 millones— y en el 4,8% de los hogares. En estos casos, los ingresos familiares promedio rondaron los $354.134, lejos de los $535.991 requeridos para acceder a la canasta básica alimentaria.
A pesar de estos números, el estudio señala que el 71,8% de la población —equivalente a 21,5 millones de personas— se encuentra por encima de la línea de pobreza, lo que representa al 79% de los hogares relevados.
Dentro del universo de personas afectadas, se identificó que 6,6 millones se ubican por debajo de la línea de pobreza, aunque sin llegar a la indigencia, reflejando la persistencia de una franja vulnerable en la estructura social del país.





