La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó este lunes una nueva detención. Se trata de Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro que, según la hipótesis de la fiscalía, habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente de 14 años hallada sin vida a fines de mayo en Córdoba.
La mujer fue detenida en su vivienda por orden del fiscal Raúl Garzón y trasladada a la Dirección General de Investigaciones Criminales de la Policía provincial. La medida se produjo mientras avanza la investigación para determinar el grado de participación de distintas personas del entorno de Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen.
De acuerdo con la imputación preliminar, Andreani está sospechada de encubrimiento agravado. Los investigadores consideran que el vehículo de su propiedad habría sido empleado para transportar los restos de la adolescente hasta un descampado de Ampliación Ferreyra, donde fueron encontrados el pasado 30 de mayo.
Tras la detención, su abogada defensora, Marina Romano, sostuvo que la mujer se encuentra «en shock» y remarcó que colaboró con la Justicia desde el inicio de la causa. Según indicó, Andreani declaró en dos oportunidades como testigo y siempre estuvo a disposición de los investigadores.
La propietaria del vehículo había cobrado notoriedad pública en los últimos días al brindar entrevistas en distintos medios de comunicación. Allí reconoció haberle prestado el automóvil a Barrelier y aseguró sentirse arrepentida de haberlo hecho. Según relató, el acusado le dijo que necesitaba el auto para realizar una diligencia familiar y ella accedió al pedido pese a tener un mal presentimiento.
Uno de los puntos que llamó la atención de los investigadores fue el hecho de que, tras recuperar el vehículo, Andreani enviara a su hijo a lavarlo, una circunstancia sobre la que no brindó mayores precisiones públicamente.
La sospecha sobre su posible participación se fortaleció a partir del análisis de cámaras de seguridad incorporadas al expediente, las cuales registraron movimientos del Ford Ka en momentos considerados relevantes para la reconstrucción de los hechos.
En paralelo, la semana pasada la Municipalidad de Córdoba clausuró el bar nocturno «Wachitas», donde Andreani trabajaba como productora de eventos. Según informaron las autoridades, durante una inspección se detectaron diversas irregularidades administrativas y de seguridad.
Con esta medida judicial, ya son tres las personas detenidas en el marco de la causa. Además de Barrelier, también permanece arrestado Osvaldo Fassetta, un hombre de 47 años imputado por encubrimiento agravado. La fiscalía investiga si pudo haber colaborado en acciones destinadas a obstaculizar la búsqueda de la adolescente tras su desaparición.
Mientras continúa la recolección de pruebas, el fiscal Garzón mantiene bajo reserva distintas medidas de investigación y analiza posibles responsabilidades de otras personas vinculadas al entorno del principal acusado. Fuentes judiciales no descartan nuevas imputaciones a medida que avance la causa, que actualmente permanece bajo secreto de sumario.





