El Gobierno nacional oficializó este martes la salida de Organización Mundial de la Salud, una decisión que había sido anunciada un año atrás y que ahora se concreta en términos legales tras cumplirse el plazo correspondiente.
El encargado de comunicar la medida fue el canciller Pablo Quirno, quien explicó que la desvinculación se hizo efectiva luego de transcurrido un año desde la notificación formal enviada por el país. «Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la OMS», expresó a través de sus redes sociales.
Según detalló el funcionario, la decisión había sido informada el 17 de marzo de 2025 mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, organismo que actúa como depositario de este tipo de tratados internacionales. En ese sentido, aclaró que el procedimiento se realizó conforme a lo establecido por la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que fija un plazo de un año para que este tipo de retiros se haga efectivo.
Desde el Ejecutivo remarcaron que, pese a la salida del organismo internacional, Argentina continuará participando en instancias de cooperación sanitaria. En esa línea, Quirno aseguró que el país impulsará acuerdos bilaterales y regionales, con el objetivo de preservar la autonomía en la toma de decisiones en materia de salud pública.
La medida representa un giro en la política exterior sanitaria del gobierno de Javier Milei, que busca priorizar vínculos directos con otros países en lugar de canalizar la cooperación a través de organismos multilaterales.
En cuanto a los fundamentos de la decisión, el vocero presidencial Manuel Adorni había señalado previamente que existen «profundas diferencias» con la gestión del organismo, en particular por su rol durante la pandemia de COVID-19. Además, mencionó el costo económico de la membresía, estimado en unos 10 millones de dólares anuales.
La postura del Gobierno también se enmarca en una visión crítica que el propio Milei ha expresado en reiteradas ocasiones respecto a las políticas sanitarias globales, especialmente las vinculadas a las restricciones durante la pandemia.
Con esta decisión, Argentina se suma a una línea política similar a la adoptada en su momento por Donald Trump, quien también impulsó la salida de Estados Unidos de la OMS durante su gestión.





