En un impactante operativo conjunto, el Ministerio Público Fiscal y la Policía del Chubut ejecutaron este miércoles seis allanamientos simultáneos dentro de la Alcaidía Policial de Comodoro Rivadavia. La gravedad de los hallazgos forzó a la Jefatura de Policía a disponer el pase a disponibilidad preventiva por 60 días del jefe de la dependencia, ordenar el traslado inmediato del segundo jefe y designar una nueva intervención para normalizar el penal.
La justicia penal investiga una presunta red de corrupción y connivencia destinada a otorgar beneficios ilegales a determinados internos, completamente por fuera de la normativa vigente.
Cohecho y enriquecimiento ilícito: las sospechas bajo la lupa
Durante una conferencia de prensa, el fiscal jefe Cristian Olazabal detalló que la investigación penal se inició el pasado 22 de abril, tras recibir denuncias sobre graves irregularidades dentro del establecimiento de detención.
La pesquisa previa sumó los elementos necesarios para sostener una «sospecha razonable» sobre delitos de cohecho (coimas) y enriquecimiento ilícito. Las medidas, autorizadas por la jueza penal Lilian Borquez, comenzaron a las 6 de la mañana y se concentraron en las áreas administrativas de la Alcaidía, la oficina del ahora exdirector y, especialmente, en los pabellones 3 y 4.
«Varias de las sospechas iniciales pudieron ser corroboradas. Se secuestró documentación y evidencias que coinciden con los testimonios e intervenciones telefónicas que ya teníamos», adelantó el fiscal Olazabal, sin descartar que la lista de imputados se amplíe con las horas.
La hipótesis central: favores a cambio de dinero
La línea de investigación principal apunta a un pacto espurio entre personas privadas de su libertad y las máximas autoridades del penal. Según la Fiscalía, esta connivencia permitía que ciertos internos accedieran a privilegios, flexibilizaciones y beneficios prohibidos por los reglamentos institucionales y las leyes de ejecución penal.
A raíz de la contundencia de los procedimientos, el Director de Seguridad de la Policía del Chubut, comisario Omar Delgado, confirmó el apartamiento del jefe de la Alcaidía. De manera inmediata, el comisario inspector Diego Ruhmling y el oficial principal Maximiliano Ruiz Díaz asumieron la conducción de la unidad, con la orden estricta de realizar un relevamiento integral y retirar de inmediato todos los elementos no autorizados que se encontraban dentro de las celdas.
Un mensaje de autodepuración institucional
El avance judicial sobre la cúpula penitenciaria fue respaldado políticamente por el Poder Ejecutivo. El subsecretario de Justicia de la Provincia, Rodrigo Miquelarena, ponderó el rol de la fuerza provincial en el esclarecimiento del caso y dejó un fuerte mensaje hacia la comunidad.
«Muchas veces, cuando hay operaciones carcelarias, intervienen otras fuerzas para allanar. Me parece muy importante destacar el mensaje: nuestra Policía se autodepura. Queremos que la sociedad entienda que cuando hay un policía que debería estar dando garantías y resguardando y no lo hace, la misma policía lo aparta», concluyó el funcionario.




