Los trabajadores de la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) han declarado el estado de alerta y movilización en todo el país, ante la crítica situación laboral que atraviesan. En Comodoro Rivadavia, una de las cinco cabeceras aeroportuarias más importantes del país y clave para la región aérea sur, la preocupación es palpable entre los empleados.
Juan Pablo Schinello, secretario de organización de ATEPSA, explicó a Radio 3 que el conflicto central radica en «un retraso salarial que lleva 11 meses sin paritarias y con 0% de aumento». A esta situación, ya de por sí insostenible, se le suman los recientes despidos de 17 trabajadores esenciales, entre los que se cuentan controladores de tránsito aéreo, operadores de búsqueda y salvamento, y técnicos CNS.
Schinello denunció que las cesantías fueron «sin causa, cuando gozamos de estabilidad laboral por ser personal transferido. Esto atenta directamente contra la operatividad del sistema». Desde el gremio, se remarca que muchos de estos despidos se produjeron en zonas ya golpeadas por el déficit de personal, como la Patagonia, lo que agrava aún más la operatividad y seguridad aérea.
Los trabajadores de ATEPSA advierten que lo que está en juego es ni más ni menos que la seguridad aérea nacional. «Hemos presentado más de 50 notas denunciando irregularidades en dependencias, dotaciones y servicios, sin respuesta de las autoridades», señalaron, evidenciando la falta de soluciones ante sus reclamos.
A pesar de la gravedad del conflicto, los trabajadores no han recurrido a la retención de tareas, dado que se trata de un servicio público esencial. Actualmente, se mantienen en asambleas informativas para visibilizar su reclamo y concientizar sobre la problemática. ATEPSA se encuentra bajo conciliación obligatoria hasta el 15 de agosto. Sin embargo, sus dirigentes son claros: de no obtener respuestas satisfactorias en este plazo, las medidas de fuerza se profundizarán en todo el sistema aeroportuario del país.





