Lo que comenzó como una expedición de lujo por la Antártida y el Atlántico Sur se ha transformado en una emergencia sanitaria internacional. El crucero MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia el pasado 1 de abril, se encuentra en el centro de un operativo de rastreo epidemiológico tras confirmarse que la cepa Andes (ANDV) —originaria de la Patagonia argentina— circula entre sus pasajeros.
Esta variante es considerada la más letal del hantavirus debido a su capacidad única de transmitirse de persona a persona mediante contacto estrecho, lo que ha encendido las alarmas de la OMS y organismos de salud en varios países.
Cronología de una tragedia en alta mar
El brote se mantuvo oculto bajo la apariencia de «muertes naturales» hasta que la repetición de los síntomas reveló el peligro real:
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6 de abril: El «paciente cero», un ciudadano neerlandés de 70 años, presentó fiebre y dolores musculares. Falleció en su camarote cinco días después.
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24 de abril: Tras desembarcar el cuerpo en la isla de Santa Elena, otros 29 pasajeros de 12 nacionalidades regresaron a sus países de origen (Europa, EE. UU. y Asia) sin saber que podrían portar el virus.
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26 de abril: La esposa del primer fallecido murió en Johannesburgo tras presentar síntomas similares.
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2 de mayo: Una turista alemana se convirtió en la tercera víctima fatal tras desarrollar una neumonía severa a bordo de la embarcación.
Situación actual: Rastreo y aislamiento
Actualmente, hay al menos ocho casos confirmados y sospechosos, mientras que un pasajero británico lucha por su vida en terapia intensiva en Sudáfrica.
El MV Hondius continúa su ruta hacia Cabo Verde con 147 personas a bordo, pero el desafío principal para las autoridades sanitarias reside en localizar a los pasajeros que descendieron en Santa Elena y volaron a distintos puntos del globo, quienes ahora permanecen bajo estricta vigilancia o aislamiento preventivo para evitar una propagación mayor de la cepa.
Los expertos investigan si el contagio inicial se produjo durante las actividades turísticas y escalas realizadas en el sur argentino antes de que el barco zarpara hacia mar abierto.





