A pesar de la marcada desaceleración de la inflación, que se ubicó en el 1,9% durante junio, la situación económica de los hogares en Comodoro Rivadavia sigue siendo crítica. Según un informe del Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), una familia tipo en la ciudad necesitó alrededor de $1.900.000 para cubrir la Canasta Básica Total y no caer por debajo de la línea de pobreza.
El director del Observatorio, César Herrera, advirtió que el freno en la escalada de precios no es una señal de mejora, sino el reflejo de una fuerte recesión. «La forma en que baja la inflación es porque las familias ya no pueden comprar lo mismo», explicó el especialista, vinculando la estabilidad de los precios directamente a la pérdida del poder adquisitivo y a la caída del consumo.
Las claves del informe económico
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Línea de Indigencia: La Canasta Básica Alimentaria para no ser indigente se consolidó entre los $850.000 y $1.000.000 en la ciudad.
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El peso de los servicios: Los precios regulados (transporte público, tasas municipales, vivienda, agua y luz) subieron un 2,4%, absorbiendo la mayor parte de los ingresos familiares.
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Alimentos con tarjeta: Ante la falta de efectivo, creció el uso del crédito para comprar comida. La morosidad en tarjetas y préstamos ya supera el 12%, lo que deriva en un peligroso endeudamiento por las altas tasas de interés.
El diagnóstico de los expertos: Desde el Observatorio señalaron que la inflación en la región Patagónica (1,6%) seguirá contenida mientras los salarios continúen creciendo por debajo de los precios, advirtiendo que el principal problema actual ya no es la emisión monetaria, sino la falta de capacidad de compra de los hogares.





