En una sorpresiva medida publicada en las horas previas a la semifinal de la Copa del Mundo, el Gobierno nacional dispuso una importante reestructuración presupuestaria por un total de $4,45 billones. A través del Decreto 594/2026, el Poder Ejecutivo incrementó las partidas de 91 programas estatales y aplicó fuertes tijeretazos a empresas públicas del sector energético.
La cartera de Capital Humano se quedó con la mayor tajada de la ampliación, recibiendo $2,32 billones. De ese monto, un 98% ($1,33 billones) estará destinado directamente a financiar a las universidades nacionales, en medio de los reclamos por el presupuesto educativo. Asimismo, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) obtuvo un refuerzo de $49.261 millones para sus fondos de seguridad, mientras que se sumaron recursos para la ANSES, políticas alimentarias y subsidios a las tarifas eléctricas.
La contracara de la medida fueron los recortes, que afectaron principalmente a las estatales Energía Argentina (Enarsa) y Nucleoeléctrica Argentina por más de $303.000 millones de pesos. Aunque el decreto define con precisión a dónde irá el dinero, el texto oficial no especifica si el financiamiento de este nuevo gasto neto provendrá de una mayor recaudación fiscal, el uso de remanentes de caja o nueva deuda.




