Un relevamiento realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODSA-UCA) y la Asociación Conciencia expuso una mirada crítica de docentes y directivos sobre la situación actual de la escuela secundaria argentina, con especial preocupación por la falta de interés de los estudiantes, el ausentismo y las dificultades que atraviesa el sistema educativo.
El informe, titulado «Repensar la escuela secundaria: Problemas, resistencias y reformas posibles desde la mirada de docentes y directivos», fue elaborado a partir de una encuesta nacional realizada durante 2026 a 1.148 educadores de unas 750 escuelas secundarias de todo el país.
La presentación se llevó adelante este jueves en el Campus Papa Francisco, en Puerto Madero, y contó con la participación de especialistas de organismos educativos nacionales e internacionales.
Una mirada crítica sobre la escuela secundaria
El estudio reflejó una evaluación moderadamente negativa del sistema educativo. En promedio, los encuestados calificaron el estado actual de la educación secundaria con 2,5 puntos sobre 5.
Sin embargo, la valoración mejoró cuando los docentes analizaron la realidad de sus propias instituciones, que obtuvieron un promedio de 3 puntos, fenómeno que los investigadores definieron como la «paradoja educativa»: una percepción más crítica sobre el sistema en general que sobre la escuela donde cada educador trabaja.
La desmotivación estudiantil, el principal problema
Uno de los datos más contundentes del informe tiene que ver con el vínculo de los estudiantes con la escuela.
El 82,3% de los docentes y directivos consideró que la falta de motivación e interés de los alumnos es un problema importante, mientras que el 56,8% lo ubicó entre las principales preocupaciones de la secundaria actual.
El estudio señala que esta problemática atraviesa a prácticamente todos los tipos de instituciones, sin diferencias significativas por región o nivel socioeconómico.
Preocupación por el ausentismo
Las inasistencias de los estudiantes aparecen como el segundo gran problema detectado por los educadores.
El 73,8% de los encuestados sostuvo que el ausentismo estudiantil es una dificultad importante, porcentaje que asciende al 79% en escuelas estatales.
A esto se suma el ausentismo docente, mencionado por el 43,9% de los trabajadores de la educación y con mayor incidencia en instituciones de sectores vulnerables.
Críticas a las reformas recientes
El relevamiento también mostró fuertes cuestionamientos a los cambios implementados en los últimos años en el sistema educativo.
El 71% de los educadores identificó al menos una reforma con impacto negativo. Las opiniones más críticas se concentraron en el régimen académico y en los sistemas de evaluación.
Además, el 60,8% manifestó estar en desacuerdo con la eliminación de la repitencia y su reemplazo por un sistema de aprobación por materias, aunque el apoyo a esta medida aumenta en escuelas pequeñas y de sectores socioeconómicos bajos.
Mayor apoyo a una evaluación nacional
Entre las propuestas con mejor recepción apareció la posibilidad de implementar una prueba nacional estandarizada al finalizar la secundaria.
El 65,2% de los docentes y directivos se mostró de acuerdo con una evaluación opcional que mida conocimientos en lengua, matemática, ciencias naturales y ciencias sociales.
Más autonomía y nuevas formas de enseñar
El informe también reveló un amplio consenso respecto a la necesidad de transformar las estrategias pedagógicas.
El 74,2% consideró que deberían profundizarse las metodologías activas de enseñanza y el 62,1% opinó que la currícula oficial limita las posibilidades de innovación en el aula.
En relación al uso de tecnología, predominó una postura favorable a incorporar los celulares con fines pedagógicos antes que prohibirlos completamente.
El rol de las familias y las desigualdades entre escuelas
Otro de los puntos analizados fue la participación de las familias en las trayectorias educativas.
El 58,2% de los educadores percibió un bajo nivel de involucramiento familiar, especialmente en escuelas estatales y de sectores vulnerables.
No obstante, la mayoría también expresó reparos frente a la posibilidad de que padres y madres tengan participación directa en decisiones institucionales o en la elección de directivos.
Finalmente, el informe concluye que no existe una única realidad para la escuela secundaria argentina, ya que las percepciones y problemáticas cambian según la región, el tamaño de la escuela, el nivel socioeconómico y el tipo de gestión educativa.




