La pesquisa se activó el pasado 27 de junio, cuando el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) de Estados Unidos emitió un reporte a las autoridades argentinas. El informe detallaba que una cuenta de correo electrónico y un número de celular estaban siendo utilizados para acceder, recibir y difundir material de abuso sexual infantil a través de plataformas digitales como WhatsApp y la deep web.
Las diligencias judiciales y tecnológicas permitieron a la Fiscalía rastrear la actividad ilícita hasta una vivienda en el barrio Las Flores, en la capital provincial. Un informe de la empresa Movistar confirmó que, si bien la línea telefónica estaba a nombre del padre, el dispositivo era utilizado por el imputado.
La prueba contundente y la imputación
Tras obtener una orden judicial, los investigadores de la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones del Ministerio Público Fiscal realizaron una extracción forense de los dispositivos incautados al sospechoso. El análisis de los mismos corroboró la presencia de numerosas fotografías y videos de abuso sexual infantil que el hombre había recibido, descargado y almacenado tanto en su celular como en la nube.





