El mes de abril marcará el comienzo de la retirada de YPF de los yacimientos convencionales, en un movimiento respaldado por su plan 4×4 que busca acelerar el desarrollo de Vaca Muerta y deshacerse de activos no rentables. Las provincias de Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Mendoza se encuentran en el segundo lote de esta estrategia.
Las provincias ya han sido informadas y están buscando formas de mitigar el impacto de la salida de la empresa. En Chubut, el pasivo ambiental se convierte en un punto clave para la gestión de Ignacio Torres. El gobernador chubutense destacó: «El pasivo ambiental que tiene en esta provincia, que tiene en el pueblo de Comodoro, es mucho más dinero del que vale YPF«.
Una posible solución planteada es que YPF contribuya financieramente a la construcción del acueducto que abastece a las localidades de la Cuenca del Golfo San Jorge, una problemática que ha llevado a ciudades como Comodoro Rivadavia a sufrir escasez de agua durante varios días a la semana en verano.
La empresa dirigida por Horacio Marín dejará 55 áreas que resultan atractivas para otros actores de la industria hidrocarburífera en la Cuenca del Golfo San Jorge, aunque no hay confirmaciones hasta el momento.
La retirada de YPF afectará a aproximadamente 2500 trabajadores solo en Chubut, generando incertidumbre entre ellos. El acuerdo entre la empresa y los sindicatos se mantiene en reserva, pero se enfoca en acelerar la jubilación de los trabajadores mayores de 50 años con los requisitos necesarios.
YPF y los sindicatos estiman que la búsqueda de una nueva operadora para las áreas demandará alrededor de cuatro meses. Durante este período, los trabajadores permanecerán en sus hogares con diferencias en la forma de pago según su función.
Los sindicatos están llevando a cabo asambleas en los yacimientos para informar sobre la situación y desaconsejar los retiros voluntarios, ya que podría ser difícil encontrarles empleo nuevamente.
En medio de este escenario, la Federación de Camioneros ha amenazado con paralizar Vaca Muerta y movilizarse en las localidades donde opera YPF. Según Jorge Taboada, secretario adjunto de la Federación, rechazan la propuesta de YPF de enviar a los trabajadores a casa con un salario no remunerativo durante cuatro meses, considerando que esto afectaría a más de 2000 trabajadores camioneros.





