Es fanático de Independiente, tiene solo 12 años y decidió vender el único par de botines que tenía para destinar el dinero a la colecta que lleva adelante Santi Maratea.
Al día siguiente, después del colegio, Pedro fue a la plaza del pueblo y, sin contarle a su familia, vendió los botines a cambio de 5.000 pesos. Cuando regresó a su casa, dejó la plata en la mesa de luz.
El papá, José Gabriel Norry, también fanático de Independiente, encontró el dinero y le preguntó a Pedro de dónde había sacado esa plata y la respuesta del nene fue conmovedora: “Vendí los botines, papá, y quiero darle esa plata a Independiente y ayudar con la colecta”.
El gesto emocionó a su padre, quien dijo que “se me soltaron las lágrimas de verlo así, no te das una idea, fue un momento muy fuerte. Él se pensó que lo iba a retar, pero cómo haría eso si los vendió para ayudar al club”.
Nota: La 100 radios





