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Tras 20 años, cerró una de las fábricas más importantes del sur de España

El cese definitivo de Steelgran Componentes S.A. en Granada deja a medio centenar de empleados sin trabajo. La histórica planta de Pulianas, referente en el sector metalúrgico, sucumbió a una reestructuración global tras ser adquirida por un conglomerado chino.

El entramado industrial del sur de España ha sufrido un nuevo y durísimo revés. Tras más de dos décadas de trayectoria ininterrumpida, la empresa Steelgran Componentes S.A. confirmó el cese total de sus operaciones en el área metropolitana de Granada. La decisión pone fin a una de las compañías más representativas del sector metalúrgico regional y deja a cerca de 50 trabajadores en la calle, evidenciando la compleja realidad que afronta el tejido manufacturero europeo ante los procesos de deslocalización global.

Fundada oficialmente en septiembre de 2005 en el municipio de Pulianas, la firma se consolidó en las históricas instalaciones de la antigua Portinox. Allí se especializó en la transformación de acero inoxidable y se convirtió en un verdadero referente en la fabricación de componentes metálicos y campanas extractoras para cocinas domésticas e industriales. Sin embargo, el cambio de rumbo corporativo terminó por sellar su destino.

El origen del fin: de Alemania a China y el traslado a Portugal

El declive de la planta granadina se aceleró tras una serie de movimientos internacionales. En 2024, el grupo Teka vendió la compañía a un potente conglomerado chino, operación que conllevó una profunda reorganización de la producción a escala internacional. Bajo la nueva estrategia de los propietarios asiáticos, se determinó concentrar las operaciones industriales en Portugal debido a ventajas logísticas y de costos operativos.

La actividad en la planta de la Carretera de Pulianas comenzó a apagarse de forma paulatina:

  • Finales de 2025: Se detuvo por completo la fabricación de nuevos productos.

  • Marzo de 2026: Llegó la confirmación oficial del cierre definitivo de las instalaciones.

 

Un acuerdo histórico para amortiguar el impacto social

Ante el inevitable cierre, la dirección de la empresa y el comité de empresa —encabezado por el sindicato CCOO— iniciaron intensas negociaciones en el marco de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción. Para evitar una huelga inminente, ambas partes sellaron un acuerdo de conciliación que recibió el respaldo abrumador de la plantilla (43 votos a favor, dos en contra y una abstención).

El pacto laboral alcanzado destaca por encima de la media del sector industrial español a través de los siguientes puntos clave:

  • Indemnizaciones superiores: Se fijó el pago de 45 días de salario por año trabajado, con un tope máximo de 42 mensualidades.

  • Reconocimiento de antigüedad: Se validaron los años de servicio reales de los empleados, evitando una oleada de demandas judiciales y brindando seguridad jurídica.

  • Plan de recolocación o plus económico: Aquellos operarios con más de seis años de permanencia tendrán acceso a un programa de inserción administrado por una agencia especializada o, en su defecto, una compensación extraordinaria de 4.000 euros.

«Este acuerdo ha permitido reducir la conflictividad y garantizar mejores condiciones económicas, pero no oculta la profunda preocupación por el desmantelamiento industrial de la zona», señalaron fuentes gremiales.

El drama de la reinserción para los mayores de 50 años

A pesar de las favorables condiciones económicas del ERE, el futuro de las familias afectadas se presenta sumamente complejo. Gran parte de los operarios despedidos acumula más de 25 años de experiencia específica en estas naves y promedia los 50 años de edad.

Los representantes sindicales advirtieron que la alarmante reducción del tejido industrial en Andalucía dificulta la rápida reubicación de estos profesionales, altamente especializados en tareas metalúrgicas muy concretas. Con las persianas de Steelgran Componentes bajadas de forma definitiva, Granada pierde un motor económico vital que no solo generaba empleo directo, sino que sostenía a toda una red local de talleres, transportistas y proveedores.

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