La Justicia confirmó que Luis Francisco Álvarez llegará al banquillo de los acusados detenido. El crimen ocurrió en una reunión familiar que terminó en horror: la fiscalía pide 17 años de cárcel por el asesinato de Fabián Andrés Álvarez.
Un brindis que terminó en sangre y un vínculo roto para siempre por el plomo. Este martes, la audiencia preliminar por el homicidio de Fabián Andrés Álvarez (ocurrido el pasado 23 de febrero de 2025) dejó definiciones clave: el proceso se encamina a un juicio por jurados y el principal sospechoso, su propio hermano, permanecerá tras las rejas.
Crónica de un ataque a traición
El relato de los fiscales Facundo Oribones y Alan Larrue describe una escena escalofriante. Eran las 3:25 de la madrugada en una vivienda de la calle Huergo al 4500. Allí, entre copas y anécdotas, los hermanos Álvarez compartían una reunión junto a un primo.
Según la acusación, de forma repentina y «sin que mediara motivo alguno», Luis Francisco Álvarez desenfundó una pistola negra. Sin vacilar, apuntó directamente a la cabeza de Fabián —quien descansaba sentado en un sofá— y apretó el gatillo. El disparo fue letal: aunque fue trasladado al Hospital Regional, ingresó sin signos vitales debido a un traumatismo encéfalo craneano irreversible.
La estrategia de la defensa
Tras el ataque, el imputado huyó del lugar, lo que agravó su situación procesal. Actualmente, enfrenta una calificación de «homicidio agravado por el uso de arma de fuego».
Si bien la abogada defensora, Vanesa Vera, no cuestionó los tecnicismos de la acusación, lanzó una advertencia: su estrategia en el juicio será negativa. Intentará sembrar la duda razonable sobre la autoría del disparo, buscando desvincular a su asistido de la ejecución material del crimen.





