Nieves Yalataque denunció haber sufrido un intento de robo en su vivienda y el posterior incendio intencional de su carro de trabajo. Afirma que el sospechoso cuenta con un extenso prontuario y libertad condicional, mientras que su familia vive encerrada por miedo.
Una familia del barrio Don Bosco (Km 8) atraviesa horas de angustia y desesperación tras sufrir constantes amenazas de muerte y hechos de violencia por parte de un delincuente de la zona. Nieves Yalataque, la damnificada, alzó la voz para exigir respuestas urgentes a las autoridades judiciales y policiales antes de que ocurra una tragedia.
El hecho desencadenante tuvo lugar la madrugada del miércoles, cuando la mujer y su pareja regresaron a su vivienda tras una reunión familiar y sorprendieron al sospechoso —identificado por la víctima como Gonzalo Arévalo— intentando ingresar por la ventana de un dormitorio. Pese a que el individuo ya había provocado daños y pretendía sustraer artefactos del lugar, la intervención de la pareja impidió el robo. Según la denunciante, el sujeto reaccionó profiriendo graves amenazas contra la integridad de todos los integrantes del hogar.
A partir de la denuncia formal, la situación escaló. Durante la madrugada siguiente, el carro de venta de carnada que la mujer utiliza como herramienta de trabajo sobre la avenida principal amaneció destruido por el fuego. Para la víctima, el incendio fue un acto de represalia directo tras haber acudido a la Justicia.
A pesar de la gravedad de los episodios y de que el acusado contaría con libertad condicional, múltiples denuncias previas y medidas cautelares vigentes con otros residentes del sector, la Justicia dispuso su liberación. Esta decisión provocó el indignado reclamo de la vecina, quien señala que sus hijos adolescentes debieron suspender sus actividades escolares y deportivas por temor a sufrir ataques en la vía pública.
Ante la falta de respuestas en la Fiscalía y las demoras operativas en la Seccional de Km 8, la damnificada hizo un desesperado pedido de custodia policial e instó al Poder Judicial a revocar la libertad del acusado, responsabilizándolo de forma directa por cualquier agresión que pueda sufrir su familia.





