La expansión de la sarna ovina en Chubut genera una creciente preocupación entre los productores ganaderos de la provincia. Así lo expresó el presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, Andrés Fajardo, en diálogo con Radio del Sur 97.1, quien advirtió que la cantidad de focos detectados prácticamente se duplicó en el último año y alertó sobre las dificultades para contener el avance de la enfermedad.
Fajardo señaló que actualmente existen 74 focos activos distribuidos en seis departamentos de la provincia, una cifra que contrasta con los cerca de 40 registrados un año atrás.
«Hace un año estábamos en 38 focos y hoy nos encontramos con 74 focos activos informados. La preocupación del sector es el incremento constante de los casos», afirmó.
Según explicó, los establecimientos afectados involucran a casi 60.000 ovinos y la situación es especialmente grave en el departamento Cushamen, donde se concentra la mayor cantidad de casos.
El dirigente rural sostuvo que uno de los principales problemas es la falta de recursos para realizar controles sanitarios efectivos y reclamó la continuidad del plan diseñado por la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA).
«Le estamos pidiendo al Gobierno provincial que continúe y ejecute el plan sanitario que venimos trabajando desde hace meses», indicó.
Más controles y personal en el territorio
Fajardo valoró la reciente incorporación de siete nuevos paratécnicos para reforzar los controles sanitarios en el territorio, aunque consideró que aún se necesita más personal.
«Nosotros planteamos como mínimo tener 30 paratécnicos trabajando en el campo. Hoy, con las nuevas incorporaciones, la provincia cuenta con 21, pero es una enfermedad que requiere mucha presencia en los establecimientos», explicó.
Recordó además que cuando Chubut fue declarada libre de sarna ovina en 2016 había más de 50 técnicos realizando tareas de control.
Falta de tratamientos efectivos
Otro de los puntos que genera inquietud en el sector es la pérdida de efectividad de algunos medicamentos utilizados históricamente para combatir la enfermedad.
«La sarna ha generado resistencia a la ivermectina y a otras drogas que eran las principales herramientas que utilizábamos en los campos», advirtió.
Actualmente, el único tratamiento considerado eficaz consiste en dos baños de inmersión con cipermetrina, separados por un intervalo de días. Sin embargo, muchos establecimientos no cuentan con la infraestructura necesaria para aplicar ese método.
«La mayoría de los campos no tiene los baños de inmersión en condiciones o directamente no cuenta con esa infraestructura. Ese es uno de los mayores inconvenientes que enfrentan los productores», sostuvo.
Ante esta situación, las entidades rurales gestionan junto a laboratorios y organismos sanitarios la posibilidad de ensayar nuevos productos utilizados en ganado bovino para evaluar su eficacia en ovinos.
Riesgo para la producción y el estatus sanitario
Fajardo también alertó sobre las consecuencias productivas que puede tener la enfermedad, especialmente en un contexto de sequía y baja condición corporal de los animales.
«La sarna debilita a los animales y eso impacta directamente en la producción. Si el animal está enfermo, disminuye su capacidad reproductiva y también afecta el desarrollo de los corderos», explicó.
Asimismo, remarcó la importancia de evitar que Chubut pierda su condición sanitaria diferenciada.
«No podemos perder el estatus de provincia libre de sarna. Si eso ocurre, quedaríamos en la misma situación sanitaria que otras provincias y eso tendría consecuencias comerciales muy importantes», señaló.
Financiamiento para infraestructura
Durante la reunión mantenida días atrás con el gobernador Ignacio Torres, representantes de la Sociedad Rural Argentina, la Federación de Sociedades Rurales y productores de la provincia también plantearon la necesidad de generar líneas de financiamiento para reconstruir infraestructura sanitaria en los establecimientos.
«Muchos productores necesitan invertir nuevamente en baños de inmersión, corrales y mangas. Sin infraestructura es muy difícil controlar una enfermedad de estas características», afirmó.
Finalmente, Fajardo consideró que el avance de la sarna es consecuencia de múltiples factores y llamó a todos los actores involucrados a realizar una autocrítica.
«Hubo falta de controles, errores de manejo y distintas responsabilidades. Creo que todos tenemos que preguntarnos por qué llegamos a esta situación y trabajar juntos para revertirla», concluyó.





