El emprendimiento de producción y comercialización de carne de burro que había generado gran repercusión en Chubut quedó frenado luego de que el Ministerio de Producción provincial suspendiera las habilitaciones finales tras una investigación iniciada por la Fiscalía de Ambiente y Maltrato Animal de Rawson.
La medida afecta al proyecto «Burro Patagones», impulsado por el productor ganadero Julio Cittadini, cuya primera experiencia comercial había agotado los cortes disponibles en pocas horas en una carnicería de Trelew.
Tras conocerse la suspensión, Cittadini salió públicamente a cuestionar la investigación y apuntó directamente contra la fiscal Florencia Gómez, a quien recusó formalmente por presunta «falta de objetividad».
El productor aseguró que las actuaciones judiciales «carecen de sustento técnico y material» y defendió la legalidad del emprendimiento, indicando que las instalaciones cumplían con los requisitos exigidos por los organismos provinciales y que las etapas previas habían contado con supervisión del Senasa.
El furor por la carne de burro quedó en pausa
El caso había tomado notoriedad nacional a mediados de abril, cuando los primeros cortes de carne de burro se agotaron rápidamente en la Carnicería Jones de Trelew y una degustación organizada en una parrilla local convocó a decenas de vecinos.
La iniciativa funcionaba bajo una habilitación provincial provisoria, aunque sin autorización federal de tránsito por parte del Senasa.
En paralelo, se abrió una fuerte discusión sobre el vacío legal existente alrededor del consumo de carne equina en Argentina. Según el artículo 247 del Código Alimentario Argentino, ni burros ni caballos figuran entre las especies habilitadas para consumo interno, aunque tampoco existe una prohibición explícita.
Ese escenario regulatorio fue el que permitió que el emprendimiento intentara avanzar mediante autorizaciones provinciales, proceso que ahora quedó interrumpido por la investigación judicial.
La recusación contra la fiscal
Cittadini confirmó que sus abogados recusaron a la fiscal Gómez el pasado 12 de mayo, argumentando supuesta falta de imparcialidad e incompetencia territorial para intervenir sobre el establecimiento ubicado en cercanías de Punta Tombo.
La tensión entre ambas partes tiene antecedentes vinculados a la conocida causa por la matanza de pingüinos en Punta Tombo, uno de los casos ambientales con mayor repercusión en Chubut en los últimos años.
La fiscal Gómez estuvo al frente de esa investigación, que terminó con una condena judicial por daño ambiental contra integrantes de la familia La Regina.
Según relató el productor, él participó como testigo en aquel juicio y llegó a calificar públicamente el proceso como «el circo de los pingüinos», expresión que —según sostiene ahora la defensa— habría generado un conflicto personal con el equipo fiscal que actualmente investiga el emprendimiento de carne de burro.
«No tenemos nada que esconder»
El productor también cuestionó no haber sido formalmente notificado ni convocado a declarar pese a la investigación en curso.
«Solicito que se me convoque para saber de qué se trata todo esto y poder brindar todas las explicaciones que sean necesarias porque realmente no tenemos absolutamente nada que esconder», manifestó.
Ahora será el procurador general de Chubut, Jorge Miquelarena, quien deberá resolver si la causa continúa en manos de la fiscal Gómez o si es derivada a otra jurisdicción.
De esa decisión dependerá también la posibilidad de que el emprendimiento retome la tramitación de las habilitaciones provinciales y vuelva a comercializar carne de burro en Trelew.




