En medio de una escalada bélica sin precedentes, el canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, lanzó una dura advertencia a la administración estadounidense, asegurando que su país está «totalmente preparado» para responder a lo que calificó como complots contra su soberanía. A través de la red social X, el funcionario afirmó que la nación persa tiene «muchas sorpresas reservadas» para enfrentar las operaciones militares en curso.
Araghchi no ahorró críticas hacia la estrategia de Washington, ironizando sobre el nombre de la ofensiva actual. Para el ministro, la denominada «Operación Furia Épica» debería rebautizarse como «Operación Error Épico». Según su análisis, tras nueve jornadas de ataques, los resultados han sido contraproducentes para la economía global: el precio del crudo se ha duplicado y se registra un incremento generalizado en el costo de vida a nivel mundial.
Petróleo y sitios nucleares: El foco del conflicto
El canciller denunció que Estados Unidos busca atacar objetivos estratégicos para evitar un colapso inflacionario, pero insistió en que Irán mantiene el control de la situación. El contexto es de extrema sensibilidad internacional:
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Origen de la crisis: El conflicto recrudeció el pasado 28 de febrero, tras ataques coordinados de Israel y EE. UU. sobre Teherán.
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Bajas de alto impacto: En dicha ofensiva falleció el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, junto a altos mandos militares.
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Represalia persa: Irán respondió con lluvias de drones y misiles contra bases enemigas en Medio Oriente.
Amenaza a los mercados globales
La comunidad internacional observa con alarma el estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el paso del petróleo mundial. La advertencia de Araghchi sobre las «sorpresas» tácticas de Irán dispara las alertas sobre la estabilidad de los mercados energéticos, que ya tambalean ante la posibilidad de un cierre de rutas marítimas clave.
Fuente consultada: Con información de la agencia NA (Noticias Argentinas).





