Diego Reguilo, hijo del propietario de la licencia, expresó el drama que atraviesan tras el violento choque en cadena provocado por el conductor contratado en Esquel. Tenía más de 2 gramos de alcohol en sangre.
«Estamos muy conmovidos, perdimos el auto. Somos gente de trabajo, la familia está muy mal», expresó con impotencia Diego Reguilo, hijo del titular de la licencia del taxi que durante la noche del sábado protagonizó un brutal accidente en cadena sobre la avenida Ameghino, en Esquel.
Detrás del imprudente accionar del chofer —identificado como Mauricio Muñoz—, hay una familia trabajadora que vio destruida su principal herramienta de sustento. «Mis padres cobran la jubilación mínima, esto te caga. Con el chofer no hablamos todavía», relató Reguilo, visibilizando el impacto económico y emocional que dejó la irresponsabilidad al volante.
Un choque en cadena a toda velocidad
El siniestro se produjo alrededor de las 21:00 horas del sábado, a la altura del 1200 de la Avenida Ameghino. El taxi circulaba en sentido norte-sur cuando impactó violentamente contra un vehículo que estaba estacionado.
La fuerza del golpe fue tal que el rodado embestido fue desplazado metros adelante, terminando por chocar a un tercer automóvil que se encontraba sobre la vereda. A pesar de la gravedad de la secuencia y los severos daños materiales en los tres coches, afortunadamente no se registraron personas heridas.
Alcoholemia récord y un insólito inconveniente
Cuando el personal de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) llegó al lugar y le realizó el test de alcoholemia a Muñoz, el resultado fue contundente: 2,26 gramos de alcohol por litro de sangre, un nivel altísimo de intoxicación para alguien a cargo de un servicio público.
Un detalle insólito: Aunque los inspectores labraron la infracción correspondiente, el taxi no pudo ser secuestrado por las autoridades debido a la falta de disponibilidad de una grúa en ese momento. Ante esto, el vehículo destruido debió quedar a resguardo preventivo de su propio dueño.
Mientras las actuaciones contravencionales avanzan sobre el chofer ebrio, la familia propietaria afronta la angustia de haber perdido el vehículo que complementaba los golpeados ingresos de dos jubilados.
Imagen: EQSnotas





