El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, tuvo este jueves su primer contacto con los medios desde su detención en Bolivia. Visiblemente afectado y sin mostrar el rostro, el consultor político evitó responder preguntas sobre el ataque contra su expareja, la abogada Nadia Beller, y apenas alcanzó a expresar su deseo de reencontrarse con sus hijos.
Cerimedo llegó al Palacio de Justicia de Santa Cruz escoltado por efectivos de seguridad bolivianos. Ingresó al edificio con una capucha que le cubría el rostro, mientras los periodistas intentaban obtener declaraciones sobre la investigación que lo señala como presunto autor intelectual del ataque.
Ante las consultas sobre quién estaría detrás de la agresión contra Beller, Cerimedo respondió únicamente con gestos y negó con la cabeza haber tenido participación en el hecho.
Los periodistas también le preguntaron si había sido él quien citó a la abogada al hotel donde fue atacada por sicarios. Nuevamente, el exasesor negó cualquier vínculo mediante gestos, pero evitó realizar declaraciones.
«No puedo hablar»
La prensa insistió con preguntas relacionadas con la última comunicación que habría mantenido con Beller y su vínculo con Rodrigo Paz, pero Cerimedo permaneció en silencio.
Cuando tuvo la posibilidad de hablar ante los medios y dar su versión de los hechos, se cubrió el rostro con las manos y comenzó a llorar.
Antes de ingresar al ascensor, pronunció solamente tres palabras: «No puedo hablar».
Ya dentro del ascensor, y acompañado por un custodio de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen de Bolivia, Cerimedo se tiró al piso y continuó llorando.
Su única manifestación verbal previa había sido contundente: «Solo quiero ver a mis hijos».
Se suspendió la audiencia
La audiencia que estaba prevista para este jueves finalmente fue suspendida y reprogramada para este viernes, debido a que tanto Cerimedo como representantes del Ministerio Público no se presentaron a la hora establecida.
En la nueva instancia se analizará el pedido de la Fiscalía para que el consultor político permanezca seis meses en prisión preventiva, mientras avanza la investigación por el ataque contra Beller.
La acusación sostiene que Cerimedo habría sido el autor intelectual del ataque, una imputación que el exasesor negó mediante gestos durante su breve contacto con la prensa.
La investigación continúa y la próxima audiencia será clave para definir su situación judicial.




