En medio de la lucha incansable contra los incendios que azotan la Cordillera de Chubut, la solidaridad civil se ha convertido en un pilar fundamental para sostener a quienes están en la primera línea de fuego. Un grupo de voluntarios de Comodoro Rivadavia se trasladó hasta la región afectada para brindar apoyo logístico, distribuir donaciones y asistir a las poblaciones que han quedado desamparadas. La labor de estos civiles no solo se centra en equipar a los combatientes, sino también en paliar la crisis humanitaria derivada de la falta de servicios básicos, como el agua potable, en las zonas más críticas.
Maximiliano Aguilante, uno de los voluntarios comodorenses presentes en el terreno, relató la dura realidad que enfrentan tras haber asistido al grupo de brigadistas voluntarios «Jabalí», provenientes de El Bolsón. Según explicó, la situación es alarmante debido a que el avance de las llamas ha dejado a numerosos barrios sin suministro de agua. Ante este panorama, el grupo solidario ha improvisado un sistema de abastecimiento mediante tótems de carga para trasladar el recurso vital a las familias que lo han perdido todo, mientras se preparan para movilizarse hacia los nuevos focos detectados en las inmediaciones del lago Cholila.
El panorama descripto por los voluntarios es complejo y desalentador, especialmente por la falta de herramientas técnicas para contener el fuego que amenaza zonas pobladas. Aguilante enfatizó en comunicación con la prensa que se necesitan de manera urgente bombas hidrantes, mangueras y aportes económicos para adquirir insumos de seguridad. El grupo tiene previsto permanecer en la zona hasta el lunes, reforzando las tareas en el flanco del lago Cholila, una zona de difícil acceso donde las condiciones climáticas cambiantes y la escasez de equipamiento dificultan cualquier intento de contención.
Desde el grupo de apoyo remarcan que la colaboración de la comunidad es vital para sostener el operativo humanitario y el combate directo. El pedido de ayuda se centra en elementos específicos que permitan a los brigadistas trabajar con mayor eficacia, ya que la magnitud del incendio ha superado en varios puntos los recursos disponibles. Mientras los voluntarios continúan con las jornadas de trabajo que inician al alba, apelan a la solidaridad de toda la provincia para enfrentar una de las temporadas de incendios más agresivas de los últimos años.
Fuente: ADNsur





