El Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, realizará una nueva licitación de deuda con el objetivo de captar unos 900 millones de dólares que serán destinados a afrontar vencimientos previstos para julio.
Ante la imposibilidad de acceder a financiamiento en los mercados internacionales —en un contexto donde el riesgo país se mantiene en torno a los 560 puntos— el Gobierno apuesta nuevamente al mercado local para hacerse de divisas.
En esta oportunidad, la estrategia contempla la emisión de dos bonos en dólares, los AO27 y AO28, cuyos montos fueron incrementados de 250 a 350 millones de dólares cada uno. La decisión responde a la fuerte demanda observada en la última subasta, lo que abrió una ventana favorable para obtener financiamiento en el corto plazo.
Además, se prevé una segunda vuelta de colocación por 100 millones de dólares adicionales en cada instrumento, lo que permitirá completar el objetivo total de 900 millones.
Negociaciones externas sin avances
En paralelo, no se registran novedades en torno al préstamo que Argentina negocia con bancos privados, operación que contaría con garantías del BID y el Banco Mundial por unos 4.500 millones de dólares.
Tampoco hay definiciones sobre la aprobación por parte del Fondo Monetario Internacional del desembolso pendiente de 1.000 millones de dólares correspondiente a la última revisión del acuerdo vigente.
Presión sobre los vencimientos en pesos
Mientras tanto, el Tesoro enfrenta este mismo día un desafío adicional: el roll-over de vencimientos en moneda local por aproximadamente 8 billones de pesos.
En ese marco, la cartera económica busca extender los plazos de la deuda y optimizar las tasas. Para ello, ofrece un menú variado que incluye instrumentos de corto plazo —como una Lecap a 43 días y una Lelink con vencimiento en septiembre de 2026— junto con alternativas de mayor duración, entre ellas bonos ajustados por CER, títulos dollar linked con vencimiento en 2028 y un nuevo bono dual a 2029.
Desde el mercado financiero destacan que la estrategia apunta a aprovechar un contexto de liquidez elevada y curvas de rendimiento firmes para avanzar en el alargamiento de los plazos de financiamiento en pesos.





