Un insólito episodio sacudió a la oficina judicial de Comodoro Rivadavia: dos detenidos por robo lograron escaparse en medio de una audiencia, luego de que una jueza considerara que no existía riesgo de fuga y rechazara la prisión preventiva.
Ahora, ambos se encuentran prófugos y con pedido de captura, en un caso que ha generado una fuerte controversia dentro del ámbito judicial.
El caso y la decisión judicial que desató la polémica
El hecho se originó el 24 de marzo, cuando Andrés «Pitu» Almonacid y Esteban Soto fueron arrestados tras romper el vidrio de un auto y sustraer objetos de su interior. Durante la audiencia de control de detención, la Fiscalía los imputó por tentativa de robo y robo consumado, además de sumar a Almonacid una acusación por daños dentro de la comisaría.
El Ministerio Público Fiscal solicitó la prisión preventiva, argumentando riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, la jueza Lilián Cecilia Borquez desestimó el pedido y ordenó la inmediata liberación de los acusados.
El escape en plena audiencia
Frente a la decisión de Borquez, los fiscales apelaron y el caso pasó a ser revisado por jueces de Esquel. La nueva audiencia se programó para el viernes 29 de marzo, con la presencia de los magistrados Jorge Criado y Ricardo Rolón. Ambos revocaron la decisión inicial y ordenaron la prisión preventiva de los acusados.
Sin embargo, la advertencia sobre el riesgo de fuga se confirmó de inmediato. Mientras el tribunal comunicaba su resolución, Almonacid se retiró caminando sin que nadie lo detuviera, y Soto aprovechó un cuarto intermedio para desaparecer. A partir de ese momento, se emitieron órdenes de captura para ambos, pero hasta ahora continúan prófugos.
Críticas y cuestionamientos a la jueza
La actuación de la jueza Borquez recibió duras críticas. «El tribunal revisor cuestionó severamente su decisión, señalando que actuó casi como una codefensora de los imputados», afirmaron fuentes judiciales.
El hecho ha despertado preocupación en la comunidad, especialmente considerando los antecedentes de los fugitivos. Soto había sido liberado condicionalmente en enero y reincidió dos meses después. Almonacid, por su parte, había cumplido una condena de más de cinco años y acumulaba otras cuatro causas penales.





