A casi tres semanas de haber finalizado el vínculo con la empresa Patagonia Argentina, los trabajadores del transporte público continúan sin percibir sus sueldos ni sus liquidaciones finales. Ante la falta de respuestas, protestaron frente al domicilio del empresario Atilio Rossi, donde fueron interceptados por un fuerte operativo policial.
La crisis del transporte urbano en Comodoro Rivadavia sumó un nuevo capítulo de tensión. A veinte días de cumplirse el cese de operaciones de la empresa Patagonia Argentina, la incertidumbre y el malestar de los choferes llegaron a un punto crítico debido al incumplimiento en el pago de salarios y liquidaciones correspondientes.
Tras agotar instancias institucionales y presentarse en la Subsecretaría de Trabajo en busca de certezas, los trabajadores se retiraron con las manos vacías, evidenciando el desamparo económico que atraviesan las familias del sector.
«No hay plata en mano, no hay garantías»
Ricardo Esprígitto, un chofer con amplia antigüedad en la firma, sintetizó el drama que vive el personal ante las promesas incumplidas tanto del municipio como de la patronal encabezada por Atilio Rossi.
«No hay nada seguro; yo hasta que no tenga la plata en la mano no cuento nada. Mis compañeros están muy necesitados. Hay gente que está debiendo el alquiler y otros que están pidiendo préstamos para comer, y esto no puede ser así», expresó con crudeza el trabajador.
Asimismo, Esprígitto cuestionó la derivación de responsabilidades: «Fuimos al gremio y nos dicen que vayamos a la Municipalidad, pero a mí el municipio no me debe nada; a mí el que me debe es Patagonia Argentina y el señor Atilio Rossi, que es para quien trabajé».
Lealtad sin respuesta y protesta cercada
El malestar se acrecienta al recordar cómo se produjo el cierre de la relación laboral el pasado 31 del mes anterior. Según relató el conductor, los choferes cumplieron sus funciones hasta el último minuto, resguardando las unidades en los galpones e incluso despidiéndose cordialmente de la gerencia. «Él agarró la plata, se hizo el tonto y se olvidó de los que le cumplimos», lamentó.
Ante la falta de respuestas salariales, un grupo de choferes y familiares se autoconvocó este jueves para manifestarse pacíficamente frente a la vivienda de Atilio Rossi. Sin embargo, el reclamo chocó con un vallado y un operativo de seguridad: efectivos policiales montaron un cordón para impedir que los manifestantes avanzaran hacia el domicilio del empresario, profundizando el clima de tensión en medio del conflicto laboral.





