Los tres representantes de Chubut participaron este miércoles de la extensa sesión en la que el Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto de Reforma Laboral impulsado por el presidente Javier Milei.
La iniciativa fue aprobada tras más de 12 horas de debate, en una jornada que comenzó a las 11 de la mañana y se extendió hasta pasada la 1 de la madrugada del jueves 12. El oficialismo consiguió 42 votos afirmativos frente a 30 negativos, en una votación ajustada que significó un avance clave para el Gobierno nacional.
El clima estuvo marcado por la tensión tanto dentro como fuera del Congreso. Mientras en el recinto se sucedían los discursos a favor y en contra del proyecto, en las inmediaciones del Palacio Legislativo se registraron disturbios entre manifestantes que rechazaban la reforma y efectivos policiales, lo que derivó en un fuerte operativo de seguridad.
En ese contexto, los votos de los senadores chubutenses reflejaron posiciones políticas diferenciadas frente a una de las iniciativas más discutidas del año.
El senador Carlos Linares (Unión por la Patria) votó en contra del proyecto, en línea con la postura mayoritaria de su bloque, que cuestionó la reforma por considerar que implica retrocesos en materia de derechos laborales. Su voto se sumó al de otros 29 legisladores que rechazaron la propuesta.
Por su parte, Andrea Cristina (PRO) acompañó la iniciativa y votó afirmativamente, respaldando la política impulsada por el Ejecutivo nacional. Su decisión se enmarcó en el apoyo que parte de su espacio brindó al proyecto.
En la misma línea, Edith Terenzi (Cambio Federal) también se pronunció a favor de la reforma. En un escenario de números ajustados, su voto —como el de cada legislador— resultó determinante para alcanzar los 42 apoyos necesarios.
El resultado final evidenció un Senado dividido frente a una reforma estructural que generó un intenso debate político y social. Tras la media sanción en la Cámara Alta, el proyecto pasará ahora a Diputados, donde el Gobierno deberá reunir nuevamente los consensos necesarios para convertirlo en ley. Allí volverá a ser clave el posicionamiento de los bloques provinciales y patagónicos en una discusión que promete seguir sumando tensión.





