En diálogo con Radio del Sur 97.1, la docente Liliana Orozco explicó que el proyecto fue desarrollado junto a estudiantes de segundo y tercer año y tiene como objetivo reducir el consumo de azúcar y sal mediante productos saborizados.
Estudiantes de la Escuela N° 754 «Vientos Patagónicos», que funciona en contexto de encierro, presentarán en Educo 2026 un proyecto de microemprendimiento basado en la elaboración de sales y azúcares saborizadas, a partir de ingredientes de uso cotidiano y elementos que habitualmente son descartados.
La propuesta surgió dentro de la asignatura Formación Profesional y Gestor de Microempresas, correspondiente a la orientación en Economía y Administración, y busca combinar aprendizaje práctico, economía circular y herramientas que puedan ser utilizadas por los estudiantes en el futuro.
«En esta oportunidad llevamos un nuevo producto con la intención de reducir el consumo de azúcar o de sal. Es un proyecto trabajado con estudiantes de segundo y tercer año», explicó.
Aprovechar lo que normalmente termina en la basura
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es la utilización de elementos que habitualmente se descartan en los hogares. Para elaborar las sales y azúcares saborizadas, los estudiantes trabajaron con cáscaras de naranja y mandarina, hierbas como boldo y anís, además de cáscaras de cebolla y ajo.
«Esto de empezar a cambiar la mirada de que todo es basura y hay que ponerlo en el tacho… nosotros pusimos a dieta nuestro basurero y dijimos: ‘Acá si hay cosas que se pueden recuperar’», relató Orozco.
La docente destacó que, a partir de ese cambio de perspectiva, comenzaron a identificar materiales que podían tener una segunda utilidad.
«Para nosotros empezó a ser un oro en potencia», afirmó, al recordar que el año pasado realizaron las primeras pruebas y testeos entre las personas que participan de la propuesta educativa.
El proyecto incorpora así principios de economía circular, buscando transformar residuos o elementos que suelen desecharse en materia prima para generar un nuevo producto.
Un aula convertida en espacio productivo
La experiencia también implicó adaptar los espacios disponibles dentro de la Alcaidía para llevar adelante las distintas etapas del proceso.
Según explicó Orozco, la escuela cuenta con tres aulas y una de ellas fue acondicionada para desarrollar la elaboración de los productos. El espacio dispone de horno a gas, heladera, bacha y alacena, lo que permitió desarrollar un proceso que contempla la higiene, el procesamiento, el envasado, el pesaje y el etiquetado.
«Se pudo transformar ese aula en un proceso productivo que va a mantener la higiene en todo el trayecto», señaló.
El trabajo, además, es interdisciplinario e involucra contenidos de otras asignaturas, como Administración de las Organizaciones y Marco Jurídico, para analizar las normativas y la viabilidad de un eventual emprendimiento.
Los estudiantes, protagonistas del proyecto
Orozco remarcó que los alumnos participaron activamente en todas las etapas de la iniciativa, desde la elaboración hasta el armado de los productos.
«En todo ese proceso ellos fueron los protagonistas. Ellos forman parte de este proyecto dentro de la misma escuela», destacó.
La docente explicó que la propuesta busca brindar herramientas concretas para que los estudiantes puedan utilizarlas una vez que recuperen su libertad y tengan que incorporarse nuevamente al ámbito laboral.
«Tenemos la idea de que todos los que están allí han sido educados o han sido formados alguna vez. Muchos de los estudiantes transitan por primera vez la escuela primaria o están haciendo el secundario porque nunca llegaron a cursarlos fuera de Alcaidía», contó.
En ese contexto, sostuvo que el desafío educativo va más allá de transmitir conocimientos.
«Para nosotros también como docentes es todo un desafío poder hacer que crean otra vez en ellos, que pueden transformar su vida, pueden transformar su perspectiva de vida a partir de cosas novedosas y que también sean vistos desde otro lugar como sujetos de derecho», expresó.
El proyecto llegará a Educo 2026
La Escuela N° 754 participa por tercer año consecutivo de Educo y en esta edición llevará el proyecto de las sales y azúcares saborizadas.
Si bien los estudiantes no podrán asistir presencialmente a la exposición, su trabajo estará representado mediante material audiovisual, presentaciones y flyers elaborados junto a los docentes.
«Ellos no pueden salir a Educo, pero sí va a estar su trabajo, lo que hayan armado en PowerPoint y Flyer», explicó Orozco.
El stand de la escuela permitirá además que los visitantes conozcan la propuesta, prueben los productos y aporten sus opiniones y sugerencias.
«Estamos haciendo la prueba piloto, demostrando que se puede hacer un producto nuevo con materiales que tenemos cualquier persona en el hogar y estamos poniendo estos productos en el mercado», sostuvo.
La docente destacó que la devolución del público será parte importante de la experiencia, ya que permitirá evaluar el producto y pensar posibles mejoras.
«Cuando testemos a los visitantes de la muestra y nos den sugerencias o nos den su parecer, para nosotros va a ser muy bienvenido», afirmó.
De esta manera, el proyecto no solo busca desarrollar un posible microemprendimiento, sino también demostrar que la educación en contexto de encierro puede convertirse en una herramienta concreta para adquirir conocimientos, recuperar la confianza y construir nuevas oportunidades de cara al futuro.




