Diversas organizaciones de Derechos Humanos convocaron a una conferencia de prensa para este martes 3 de marzo a las 11:30 en el Anexo A de la Cámara de Diputados, con el objetivo de pedir a la Justicia que flexibilice el régimen de prisión domiciliaria que cumple la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
A través de un comunicado conjunto, entidades como Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, HIJOS y Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) sostuvieron que las condiciones impuestas a la ex mandataria serían más restrictivas que las que rigen para represores condenados por delitos de lesa humanidad que también accedieron al beneficio de la domiciliaria.
Según señalaron, a la ex jefa de Estado «se le restringen visitas y derechos políticos», mientras que —afirman— otros condenados cuentan con autorizaciones más amplias para actividades familiares, deportivas e incluso laborales.
De la actividad participarán referentes históricos del movimiento de Derechos Humanos como Estela de Carlotto, Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel, además de otros dirigentes y abogados vinculados a la temática.
La defensa de Fernández de Kirchner presentó distintos planteos ante la Justicia para modificar el esquema actual, aunque hasta el momento no se registraron cambios. El régimen fue establecido el año pasado por el Tribunal Oral Federal N°2, que fijó pautas estrictas para las visitas en el departamento donde cumple la detención, ubicado en el barrio porteño de Constitución.
Entre los pedidos de la defensa figuran la remoción de la tobillera electrónica, la flexibilización de la autorización judicial previa para visitantes habituales, la ampliación del número y duración de los encuentros y la eliminación del límite de dos horas para el uso de la terraza del edificio.
Actualmente, solo pueden ingresar hasta tres personas por visita, durante un máximo de dos horas y con una frecuencia de tres veces por semana. De acuerdo con los organismos convocantes, estas restricciones habrían incidido en la actividad política de la ex presidenta, reduciendo de manera significativa sus apariciones públicas y su presencia en redes sociales.





