La Fiscalía de Puerto Madryn coordinó múltiples procedimientos junto a la policía y técnicos de Servicoop. Detectaron conexiones clandestinas y directas a la red pública en el centro y en distintos barrios de la ciudad. El caso ya se investiga como hurto de energía.
Una serie de allanamientos simultáneos sacudió a Puerto Madryn en las últimas horas, en el marco de una causa penal que investiga el presunto hurto de energía eléctrica. Los procedimientos, solicitados por el Ministerio Público Fiscal, apuntaron tanto a viviendas particulares como a locales comerciales sospechados de estar colgados de la red de distribución pública de manera ilegal.
La causa penal se inició formalmente tras una denuncia presentada por la cooperativa local Servicoop. Los representantes de la entidad advirtieron a la Justicia sobre la detección de conexiones directas sin medidor y sistemas totalmente irregulares diseñados específicamente para consumir electricidad sin que quedara registrada.
A raíz de esto, los efectivos de la División Policial de Investigaciones (DPI), acompañados por cuadrillas técnicas de la cooperativa, realizaron las tareas de campo y constataron los cables clandestinos conectados de manera directa a la red general.
Los puntos allanados por la policía
La Justicia identificó y avanzó sobre domicilios específicos distribuidos en sectores estratégicos de la ciudad, incluyendo áreas céntricas y periféricas:
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Zona centro: Propiedades ubicadas en Moreno al 67, Moreno 1324 y Moreno 1334.
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Barrio Nueva Chubut: Se intervino la «Verdulería y Despensa Mell».
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Otros puntos: El comercio «El Buen Sabor» (Península Valdés 2168) y un domicilio particular en Santa Cruz al 860.
En todos estos lugares, los peritos técnicos labraron actas e incorporaron la evidencia del fraude eléctrico al legajo judicial.
Riesgo público y encuadre legal
Desde el Ministerio Público Fiscal remarcaron que este tipo de maniobras clandestinas superan el plano de un simple fraude económico. Al realizarse sin ningún tipo de medida de seguridad ni supervisión profesional, representan un peligro latente para la comunidad, ya que pueden desencadenar cortocircuitos, incendios, accidentes eléctricos graves y caídas de tensión que terminan afectando el servicio de los vecinos que pagan su factura al día.
La causa quedó calificada provisoriamente bajo la figura de hurto (Artículo 162 del Código Penal). Según explicaron fuentes judiciales, la jurisprudencia argentina ya dejó asentado de manera firme que la apropiación ilegítima de energía eléctrica mediante conexiones «gancho» o clandestinas encuadra perfectamente dentro de los delitos contra la propiedad y contempla sanciones penales para sus responsables.





