El domingo al mediodía, la localidad rionegrina de Allen fue sacudida por una tragedia con la triste noticia de la muerte de un bebé de un año y medio.
Según informó LMNeuquén, el pequeño se cayó accidentalmente en una piscina y falleció por ahogamiento.
La casa en la calle Sarmiento fue testigo de un momento angustiante cuando la familia descubrió que su pequeño había caído a la piscina. Con rapidez, lograron rescatarlo y lo trasladaron de inmediato a la guardia del hospital Dr. Ernesto Accame.
A pesar de los esfuerzos de los médicos, su vida se desvaneció ante los ojos de los profesionales, quienes intentaron reanimarlo por varios minutos.





