Miles de personas comenzaron este domingo a despedir a Carlos ‘Indio’ Solari en el microestadio municipal José María Gatica, en Avellaneda, donde se desarrolla un velatorio marcado por una masiva convocatoria de fanáticos llegados desde distintos puntos del país.
La afluencia de público fue tan importante que las puertas del predio se habilitaron una hora antes de lo previsto. Desde las primeras horas de la mañana, una extensa fila de seguidores se extendía por varias cuadras, mientras continuaban llegando personas para rendir homenaje al histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Ante la magnitud de la convocatoria, las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad y asistencia sanitaria, con cientos de efectivos policiales, ambulancias, puestos de atención médica y personal de salud distribuidos en las inmediaciones del parque donde se realiza la ceremonia.
La noticia sobre el lugar elegido para la despedida generó una inmediata movilización de seguidores provenientes de diferentes ciudades. Muchos de ellos llegaron durante la noche y permanecieron en vigilia a la espera de la apertura del velatorio, soportando las bajas temperaturas para participar del homenaje.
A través de las redes sociales del artista, su familia comunicó que la despedida se desarrolla en un clima de respeto y emoción, con ofrendas, aplausos, canciones y muestras de afecto por parte de quienes se acercan al lugar.
La fila para ingresar supera ampliamente una decena de cuadras y avanza de manera constante. Mientras esperan, los fanáticos entonan canciones emblemáticas de Los Redonditos de Ricota y comparten recuerdos vinculados a la trayectoria del músico.
Dentro del microestadio, el ambiente contrasta con el exterior. Predominan el silencio, las lágrimas y las muestras de emoción. El recorrido dispuesto para los asistentes incluye parte de la obra artística desarrollada por Solari antes de llegar al sector donde se encuentra el féretro.
El ataúd fue ubicado en una capilla ardiente especialmente acondicionada para la despedida. Detrás, una pantalla exhibe la leyenda «Indio, 1949-Infinito», mientras los asistentes avanzan sin detenerse para garantizar que todos puedan participar del último homenaje.
Desde la organización señalaron que el velatorio continuará el tiempo que sea necesario para que ningún seguidor se quede sin la posibilidad de despedirse del artista, cuya figura marcó a generaciones enteras dentro de la historia del rock argentino.




