Un informe del Instituto Argentina Grande señala que el 35,6% de la población ya no cuenta con prepaga, obra social ni mutual. El impacto es especialmente fuerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.
Más de 1,2 millones de personas quedaron fuera de los sistemas de cobertura privada de salud en Argentina desde el inicio del gobierno de Javier Milei, según un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
El estudio atribuye el fenómeno principalmente al deterioro del poder adquisitivo y al fuerte aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga, en un contexto marcado por la desregulación del sector impulsada a través del DNU 70/2023.
Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, los precios de la salud privada acumularon una suba del 460%, mientras que la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó el 320% durante el mismo período.
La diferencia entre ambos incrementos habría llevado a numerosos afiliados a abandonar sus planes privados por no poder afrontar los nuevos valores.
Más personas dependen exclusivamente del sistema público
El informe del IAG muestra un crecimiento significativo de la población que no posee ningún tipo de cobertura de salud privada o sindical.
En el cuarto trimestre de 2023, 9.428.131 personas no contaban con prepaga, obra social ni mutual. Para el primer trimestre de 2026, esa cifra había ascendido a 10.674.416 personas.
De esta manera, el porcentaje de habitantes sin cobertura pasó del 32% al 35,6% de la población argentina.
El fenómeno no se limitó a las prepagas. Las obras sociales nacionales también registraron una importante pérdida de afiliados.
Las obras sociales también perdieron afiliados
De acuerdo con los registros de la Superintendencia de Servicios de Salud, las obras sociales nacionales perdieron 1.028.412 beneficiarios durante el período analizado.
El informe relaciona esta caída con la pérdida de 235.000 puestos de trabajo privados registrados, ya que la reducción del empleo formal también implica que numerosos trabajadores y sus grupos familiares pierdan la cobertura vinculada a su actividad laboral.
Las entidades sindicales más afectadas fueron las correspondientes a distintos sectores de la economía.
Entre las mayores bajas aparecen la obra social de la construcción, con una caída del 25,4%; comercio, con 20,2%; trabajadores estatales, con 19,1%; trabajadores rurales, con 15,9%; y petroleros, con una disminución del 5,1%.
En sentido contrario, la obra social destinada a monotributistas fue la única que registró un crecimiento importante, con una suba del 154% en su cantidad de afiliados.
Los jóvenes, entre los más afectados
Uno de los datos que más preocupa del informe es el impacto sobre la población joven.
Durante el primer trimestre de 2026, la mitad de las personas de entre 15 y 29 años pasó a depender exclusivamente del sistema público de salud, según el estudio.
El IAG indicó que desde el inicio de la actual gestión se incorporaron 438.790 jóvenes al universo de personas que utilizan el sistema público como única alternativa de atención.
Según el organismo, este segmento fue el que registró el mayor crecimiento relativo: aumentó un 15,3% respecto del cuarto trimestre de 2023.
El incremento de la demanda se produce, además, en un escenario de restricciones presupuestarias y recortes de financiamiento, lo que genera una mayor presión sobre hospitales y centros de salud estatales.
De acuerdo con el informe, la combinación de la pérdida de cobertura privada, la reducción de afiliados a obras sociales y el deterioro del empleo formal está provocando un traslado creciente de la demanda hacia el sistema público de salud.




