Tras una exitosa cesárea programada en el Hospital San Felipe, la nicoleña y su hijo se encuentran en perfecto estado de salud. El caso marca un hito en la historia médica nacional tras concretar el embarazo mediante fecundación in vitro.
Una historia que desafía los límites de la biología y conmueve a todo el país tuvo su esperado y feliz desenlace en las últimas horas. Mabel Frías, la mujer de 62 años oriunda de San Nicolás que se convirtió en la madre de mayor edad registrada en dar a luz en la Argentina, recibió el alta médica junto a su hijo recién nacido y ya abandonaron el Hospital San Felipe.
La flamante mamá, que reconoció estar «un poco cansada» tras la intervención quirúrgica programada, confirmó que ambos se encuentran en excelente estado de salud. El pequeño nació pesando 2,750 kilos y, aunque debió permanecer momentáneamente en el área de Neonatología durante sus primeras horas de vida para un control rutinario, evolucionó de manera favorable. «Estoy perfecta. Es precioso, nació sano y bien», expresó emocionada tras el parto.
El camino hacia un sueño postergado
El embarazo se logró mediante un procedimiento de fecundación in vitro con óvulos donados, una técnica llevada adelante por el especialista Matías Colabianchi en la ciudad de Rosario, dado que Frías había atravesado la menopausia años atrás.
A pesar de la complejidad que conllevaba la gestación debido a la edad materna, el proceso transcurrió sin mayores sobresaltos. La médica obstetra Romina Ruffini catalogó el seguimiento como «un embarazo maravilloso y un nacimiento hermoso».
Por su parte, la protagonista de esta hazaña médica explicó que la maternidad fue un deseo irrenunciable que persiguió durante toda su vida: «Siempre quise ser madre y desde muy chica intuí que lo iba a ser. No quería otra cosa que ser madre».
Si bien en el país no existe un registro oficial centralizado de estas características, los antecedentes médicos y periodísticos disponibles hasta el momento no identifican a otra mujer que haya dado a luz a los 62 años o más en territorio argentino, consolidando un hito sin precedentes en la medicina reproductiva nacional.





