Era todo fiesta, banderas al viento y desahogo, pero —como lamentablemente pasa a veces— a un grupo de desubicados se le soltó la cadena. Lo que tenía que ser una noche histórica de puro festejo en Rawson terminó de la peor manera: con disturbios, piñas, corridas y la policía teniendo que intervenir para frenar el descontrol.
Según reportaron las fuentes oficiales, el operativo de seguridad tras los desmanes terminó con siete personas demoradas (seis adultos y un menor de edad) que se habían plantado a armar lío en distintos puntos de la capital chubutense.
Lejos de ser una desconcentración pacífica, la cosa se puso bastante fea y la ligaron los que intentaban poner orden. Dos policías terminaron heridos en el medio del revuelo: uno de ellos se llevó la peor parte con lesiones de consideración y tuvo que ser trasladado para recibir atención médica, mientras que el otro la sacó un poco más barata con golpes más leves.
Una lástima total. La jornada había arrancado para quedar en el recuerdo de todos los rionegrinos y chubutenses con el pase a la final en el bolsillo, pero terminó con un sabor amargo, patrulleros cruzados y un despliegue policial enorme para poder calmar las aguas.




