El precio de la nafta y el gasoil registró un incremento cercano al 6% en estaciones de servicio de Argentina desde que comenzaron los bombardeos sobre Irán a fines de febrero. En varios surtidores de la Ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper ya supera ampliamente los $1.700.
El aumento surge de un relevamiento de alta frecuencia elaborado por la consultora EcoGo, que sigue semanalmente la evolución de los valores en estaciones de servicio a partir de consultas a cámaras del sector. Según ese índice —que toma como base 100 en enero de 2025— los precios se mantuvieron estables hasta finales de febrero, pero comenzaron a escalar tras el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
El 27 de febrero el barril de Brent crude oil, referencia internacional para el mercado argentino, había cerrado en 73,20 dólares. Un día después se iniciaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que provocó un fuerte salto en el precio internacional del crudo y repercutió en el mercado local.
De acuerdo con EcoGo, durante la segunda semana de marzo el índice de precios de combustibles llegó a 144,5 puntos, casi ocho unidades por encima del nivel registrado a fines de febrero, lo que implica un incremento cercano al 6% en menos de dos semanas.
La evolución del precio del petróleo explica buena parte de la suba. Según datos de TradingView, el Brent llegó a superar los 118 dólares durante la jornada, aunque luego retrocedió y se ubicó en torno a los 98,59 dólares. Comparado con el cierre del 27 de febrero, el salto alcanza el 34,7%, reflejando la fuerte volatilidad que atraviesa el mercado energético global.
Este incremento en los combustibles todavía no se refleja en las estadísticas oficiales de inflación, pero podría impactar en los datos de marzo. El último índice de precios al consumidor publicado por el Banco Central de la República Argentina indicó una suba del 2,9% en enero, mientras que las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado estimaban un aumento del 2,7% para febrero, cifra que aún no fue difundida.
El avance del 6% en combustibles representa una variación considerable frente al ritmo esperado de la inflación general, aunque el peso de estos productos dentro del índice oficial no es uno de los más elevados. Sin embargo, su impacto indirecto sobre costos de transporte y logística podría presionar sobre otros precios en las próximas semanas.





