La Unión Tranviarios Automotor (UTA) analiza la posibilidad de llevar a cabo un paro de transporte a nivel nacional debido a los conflictos salariales en el sector. Aunque la medida aún no es definitiva, se espera una audiencia clave para determinar el futuro de las negociaciones.
El gremio había amenazado con un paro el pasado 19 de diciembre, pero la Secretaría de Trabajo, liderada por Julio Cordero, dictó una conciliación obligatoria por 15 días para evitar la interrupción del servicio, especialmente en el interior del país. Esta conciliación finaliza en la segunda semana de enero, momento en el cual podría retomarse la medida de fuerza si no hay avances en las negociaciones.
La audiencia con las cámaras de colectivos del interior, originalmente prevista para este jueves, fue pospuesta para el próximo viernes, lo que mantiene en suspenso las decisiones del gremio.
Problemas en la actualización de costos
Desde el sector privado, se destaca que la Secretaría de Transporte no actualiza los costos del sistema de subsidios desde octubre, lo que genera tensiones en las empresas. Según cálculos empresariales, el costo del boleto debería alcanzar los $1300 para cumplir con los acuerdos salariales, pero actualmente se reconoce un valor de $900 entre tarifas y subsidios.
Esta situación ha llevado a los empresarios a advertir sobre posibles cierres de empresas y una reducción en las unidades disponibles si no se toman medidas. Las alternativas propuestas incluyen aumentar los subsidios o autorizar un ajuste en las tarifas del transporte público.
La audiencia del viernes será clave para definir si el paro se concreta o si el Gobierno decide extender nuevamente la conciliación obligatoria en un intento por desactivar la medida. Mientras tanto, el conflicto sigue siendo un punto de tensión entre el gremio, los empresarios y las autoridades.





