En una resolución inédita para la región, el juez penal Carlos Richeri declaró a un caballo llamado «René» como sujeto de derecho no humano y ser sintiente, luego de comprobarse que el animal se encontraba en un grave estado de abandono y desnutrición.
La decisión fue adoptada de manera cautelar mientras continúa la investigación por presunto maltrato animal. Como parte de la medida, el magistrado dispuso que el equino permanezca bajo guarda provisoria en el sitio donde actualmente recibe cuidados y tratamiento para su recuperación.
La causa se originó a partir de una denuncia realizada en la localidad de Gualjaina, donde se alertó sobre las condiciones en las que se encontraba el caballo. Inspecciones realizadas posteriormente y un informe veterinario confirmaron que el animal presentaba un cuadro de extrema delgadez y carecía de acceso adecuado a agua y alimento.
Durante el proceso, la defensa del propietario reconoció que existió una situación de descuido y solicitó la restitución del caballo, aunque el planteo fue rechazado por la Justicia.
Al fundamentar su resolución, Richeri sostuvo que la legislación vigente en materia de protección animal permite superar la visión tradicional que considera a los animales como simples bienes. En ese sentido, destacó que la Ley 14.346, que sanciona el maltrato y la crueldad animal, reconoce implícitamente la capacidad de los animales para sufrir y, por lo tanto, la necesidad de garantizarles derechos básicos vinculados a su bienestar.
El magistrado también citó antecedentes judiciales de relevancia nacional, como los casos de la orangutana Sandra y la chimpancé Cecilia, en los que la Justicia argentina reconoció a estos animales como sujetos de derecho no humanos. Asimismo, recordó el fallo por la destrucción de nidos de pingüinos en Punta Tombo, considerado un acto de crueldad contra la fauna silvestre.
Pese al reconocimiento jurídico otorgado a René, la definición sobre su custodia permanente quedó postergada. El juez explicó que una decisión definitiva requiere una evaluación más profunda de las pruebas, ya que involucra también derechos de propiedad que deberán analizarse durante el desarrollo de la causa.
Hasta que exista una resolución final, el caballo continuará bajo supervisión judicial y recibiendo los cuidados necesarios para garantizar su recuperación y bienestar.





