Un reciente análisis del índice de precios al consumidor (IPC) en la Patagonia revela una preocupante aceleración de la inflación, con rubros como vivienda y educación experimentando aumentos significativos que superan con creces la media nacional. César Herrera, contador e integrante del observatorio de economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, compartió detalles a Radio del Sur 97.1 sobre esta situación, destacando cómo afecta la economía de la región y la composición de su clase media.
El IPC general en la Patagonia alcanzó un 2,4%, ligeramente superior al 2,1% nacional. Sin embargo, el desglose por rubros muestra diferencias aún más marcadas. «Lo que más subió el 3,1 fue vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles», afirmó Herrera, señalando que este aumento es similar al de educación y transporte.
En una comparación anual (septiembre 2024 a septiembre 2025), la brecha se amplía drásticamente. Mientras que a nivel nacional el aumento en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue del 50%, en la Patagonia alcanzó el 72%, lo que representa «22 puntos porcentuales más».
Pero el dato más alarmante se observa en el sector educativo. «La educación a nivel nacional en un año, septiembre 24 a septiembre 25, tuvo un incremento del 62% y en Patagonia es del 92,5%. 30 puntos porcentuales de diferencia», enfatizó Herrera. Esta disparidad se atribuye, en parte, al mayor poder adquisitivo en la Patagonia, que permite a los colegios privados cobrar tarifas más elevadas, a pesar de que los salarios de los docentes en el sector privado a menudo se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
La clase media en retroceso
La canasta básica en Comodoro Rivadavia se acerca a los 700.000 pesos para alimentos y 1.530.000 pesos para la canasta total. Para ser considerado clase media en esta ciudad, se necesitaría un ingreso promedio de 3 millones de pesos, con un rango que va desde los 2.500.000 hasta los 6.100.000 pesos.
Herrera explicó que, según sus modelos, solo el 20% de la población patagónica (los deciles 9 y 10) puede considerarse «clase media pudiente», con capacidad de ahorro. Un 30% adicional (deciles 6, 7 y 8) se clasifica como «clase media ajustada», con poca o nula capacidad de ahorro y, en algunos casos, endeudamiento. El 50% restante de la población se encuentra en la línea de pobreza.
«Lo que estamos teniendo es una clase media cada vez más chica, que representa más o menos un 20% clase media-media alta, para decirlo un poco más en detalle, apenas un 20% de la población está en condiciones de poder tener ingresos superiores de 3 millones a 6 millones y pico de pesos», resumió Herrera.
Otros indicadores económicos
En cuanto a otros indicadores, se observa una disminución en el patentamiento de autos 0 km en los últimos tres meses en Chubut, Comodoro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Esta caída se vincula con la desaparición de los créditos prendarios.
Por otro lado, un indicador positivo es el aumento en la cantidad de pozos perforados y metros lineales en el sector petrolero en agosto, lo que sugiere un posible dinamismo en la inversión. Sin embargo, Herrera advirtió sobre la tendencia de la cuenca a sustituir trabajo por tecnología, lo que podría impactar negativamente el empleo directo e indirecto.
Finalmente, se están desarrollando nuevos indicadores para analizar el origen y destino de los precios en comercios de proximidad y la evolución de los salarios en el sector público, con el objetivo de brindar información más precisa para la toma de decisiones.





