En medio de la volatilidad cambiaria y a semanas de las elecciones legislativas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en septiembre un aumento del 2,1%, superando por primera vez desde abril el techo del 2%. Según el Indec, la inflación acumulada en los primeros nueve meses del año llegó al 22%, mientras que en los últimos doce meses alcanzó el 31,8%.
La inflación núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, mostró un leve freno con una suba del 1,9%, una décima menos que en agosto.
Entre las divisiones que más aumentaron se destacan «Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles» y Educación, ambas con una variación del 3,1%. En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba del 1,9%, aunque fue el rubro con mayor peso en el índice general.
El Indec también anunció que a partir de enero de 2026 aplicará una nueva metodología para el cálculo del IPC, basada en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018.
La Patagonia, la región más afectada
El sur del país volvió a ubicarse por encima del promedio nacional, con una suba del 2,4%, liderando las variaciones regionales. Le siguieron el Noroeste y Cuyo (2,2%), Gran Buenos Aires (2,1%), la región Pampeana (2%) y el Noreste (1,8%).
En la Patagonia, el rubro de Transporte tuvo la mayor incidencia en el aumento mensual, mientras que en el resto del país predominó Alimentos y bebidas no alcohólicas.
En el otro extremo, las divisiones con menores subas fueron Recreación y cultura (1,3%) y Restaurantes y hoteles (1,1%), reflejando una posible baja en el consumo dentro de esos sectores.
Por categorías, los precios regulados fueron los que más aumentaron (2,6%), seguidos por los estacionales (2,2%) y el IPC núcleo (1,9%).
En la comparación interanual, la Patagonia lidera también las subas con un 35,4%, impulsadas por fuertes incrementos en educación (92,5%) y en vivienda y servicios básicos (72%).





