El Grupo de Copenhague encendió las alarmas tras detectar fluctuaciones anómalas en el mercado internacional de apuestas. La mirada está puesta en el sorpresivo empate ante Cabo Verde y una demorada revisión del VAR frente a Arabia Saudita.
El mercado global de apuestas volvió a sacudir el ámbito deportivo. El Grupo de Copenhague —red internacional dedicada a la integridad en el deporte— emitió siete «alertas amarillas» por posibles irregularidades durante la cita mundialista, poniendo bajo la lupa dos encuentros disputados por la selección de España.
El foco principal de la investigación recae en el empate 0-0 ante Cabo Verde. Según reveló The Athletic, la plataforma Polymarket registró un flujo atípico de 4,8 millones de dólares apostados a que el conjunto español no ganaría el encuentro, un resultado inesperado que terminó concretándose en el campo de juego.
El segundo partido bajo escrutinio fue el cruce frente a Arabia Saudita. En este caso, los fiscales analizan las maniobras financieras vinculadas a los tres minutos y medio que tardó el sistema de videoarbitraje (VAR) en anular un gol al delantero Ferran Torres.
Desde el sector aclararon que las alertas amarillas responden a fluctuaciones inexplicables en las cuotas o rumores en redes, sin que esto constituya aún una acusación formal de arreglo. Si bien estos movimientos a veces responden a coberturas de riesgo entre casas de apuestas, el rastreo sobre plataformas de usuarios anónimos busca descartar cualquier intento de manipulación en un torneo que ya duplicó el volumen de apuestas registrado en la edición anterior.





